Cómo mi menstruación me provocó pensamientos suicidas.

Photo by Joel Filipe on Unsplash

Imagínate estar para en la orilla de un peñasco, porque de repente, caminaste para allá, ya que la desolación, tristeza, desesperanza te han invadido, solamente lloras y estás enojada porque todo y todos te han fallado. No encuentras razones para regresar, y aunque te expresan muestras de cariño, haces oídos sordos porque no te entienden; porque ese es otro detalle, te alejas, no quieres convivir, tienes energía al mínimo y si acaso, solamente mantienes una rutina, y ni siquiera sabes a qué se debe qué sigues respirando.

Todo lo que describí arriba ha sido una de las peores sensaciones, pensamientos, emociones, sentimientos que he experimentado en mis 31 años sobre la faz de la Tierra. Pero hoy, a una semana de este episodio, he estado reflexionando sobre la causa, qué me llevó a pararme ahí si estaba bien, porque tuvo que haber un detonador.

La respuesta, aunque debo confirmarlo con médicos, es: mi menstruación. Esta alteración en mi realidad se debe en parte a un aspecto hormonal y de neurotransmisores, que se da en los días antes del periodo.

Sí, hablemos de la menstruación, un tema tabú aún en el siglo XXI, que afecta a casi toda la población hembra (también los animales) de la cual no se habla, no se educa. La menstruación no solamente es “proceso fisiológico por el que las mujeres y las hembras de ciertas especies animales expulsan periódicamente por la vagina un óvulo maduro no fecundado con sangre y otras materias procedentes del útero”, porque viene acompañado de Síndrome premenstrual (aunque ni siquiera hay investigaciones que lo comprueban). Este síndrome “se refiere a un amplio rango de síntomas. Los síntomas comienzan durante la segunda mitad del ciclo menstrual (14 días o más después del primer día de su último ciclo menstrual). Ellos usualmente desaparecen de 1 a 2 días después de que el periodo menstrual comienza.” Y apenas estoy enterándome de que “los síntomas con frecuencia empeoran en la mujer que está al final de los 30 y 40 años, ya que se aproxima a la menopausia”. Si se quiere consultar los síntomas, pueden visitar la siguiente página https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001505.htm

Esto le pasa a tu cuerpo la mitad del mes y es lo común, pero, existe el Trastorno Disfórico Premenstrual, que es básicamente lo anterior pero exponencial.

Como paréntesis, es interesante que la palabra disforia no está en la RAE, y creo que es importante saber sobre esta palabra, que en realidad es un “ concepto que se emplea con frecuencia en el ámbito de la psicología para referirse a una sensación opuesta a la euforia (una alegría o un entusiasmo de gran intensidad). La disforia es una emoción que resulta molesta, incómoda o fastidiosa. Puede vincularse a la irritabilidad e incluso a la tristeza, desarrollándose como una reacción ante un determinado estímulo, un hecho o un acontecimiento”.

Regresando al TDPM, este es “similar a los del síntomas del SPM. Sin embargo, casi siempre son más graves y debilitantes. Estos también incluyen al menos un síntoma relacionado con el estado de ánimo. Los síntomas se presentan durante la semana justo antes del sangrado menstrual. Con más frecuencia mejoran al cabo de unos cuantos días después de que comienza el período.”

A continuación, encontrarás una lista de los síntomas más comunes del TDPM (obtenidos de la siguiente página):

  • Falta de interés en las actividades diarias y en las relaciones con los demás
  • Fatiga o falta de energía
  • Tristeza o desesperanza, posibles pensamientos suicidas
  • Ansiedad
  • Sentimiento de pérdida de control
  • Deseo vehemente por consumir ciertos alimentos o comer en exceso
  • Altibajos en el estado de ánimo con ataques de llanto
  • Ataques de pánico
  • Irritabilidad o ira persistente que afecta a otras personas
  • Distensión abdominal, sensibilidad en las mamas, dolores de cabeza y dolor muscular o articular
  • Problemas para dormir
  • Problemas para concentrarse

Todo lo que yo experimenté la semana pasada se debe a que viví el trastorno, y coincide porque en un mes, tuve mi periodo dos veces, lo cual significó una alteración muy grave en mi cuerpo.

Algo tan sencillo como el sangrado menstrual te puede provocar la muerte, pero es tratable, se puede vivir mejor pero que el tema sea poco conocido provoca mayor incertidumbre. Las mujeres tenemos que ir rompiendo el miedo a hablar de nuestros cuerpos, tenemos que conocernos mejor, porque un día, puedes estar parada como yo y tener deseos de morir sin saber la causa, o peor aún, terminar en el psiquiátrico o tomando medicamentos para la bipolaridad y esquizofrenia.