Mi primera vez con: La copa menstrual

Cuando leí por primera vez sobre la copa menstrual y sus beneficios, me maravillé porque, al ser una chica con flujo menstrual abundante, he sufrido derrames en cualquier momento y he tenido que incluso deshacerme de ropa que me gustaba mucho, a pesar de muchas veces improvisar una especie de pañal con toallas sanitarias extra absorbentes.

Si bien tardé mucho en probarla por varias razones, al momento que la tuve en manos varias conocidas se acercaron a preguntarme sobre dónde conseguirla, y lo más importante, cómo fue la experiencia. Y es que al buscar información sobre la copa menstrual encuentras mucho sobre beneficios y costos, pero rara vez el detalle de la primera vez que la usas. Y eso asusta y detiene a muchas de probarla.

La compré el mismo día que comenzó mi regla. Inmediatamente la limpié, la dejé hervir por 3 minutos -no más-, esperé que enfriara, y después de bañarme es que surge la primer pregunta que preocupa: ¿es fácil de poner?

Debo decir que NO. La primera vez que te la pones no es fácil. En las instrucciones y en internet siempre dicen “ponte de cuclillas, levanta una pierna en la taza o acuéstate, que estés cómoda, y relájate”. Pues no, no es fácil relajarse si introducirás un objeto extraño a ti por primera vez en tu vagina, menos si tampoco habías usado tampones antes. Una sugerencia que te ofrecen es que mojes la copa o apliques un lubricante base agua, lo cual creo habría facilitado las cosas.

Intenté 3 veces meterla y fallé, porque no se acomodaba bien y tarde o temprano se salía. En ese momento me di cuenta que no conozco tan bien mi cuerpo y pues, eso no está del todo bien. Me harté, dejé la copa en paz, esperé unos 10 minutos y volví a intentar. Al 5 intento logré ponerla correctamente, lo cual es cuando la copa se desdobla, y al intentar jalarla opone resistencia, gracias al vacío generado.

Segunda pregunta: ¿es incómoda al usar? Los primeros 10 minutos que acabas de ponerla, sí. Es incómodo sentirla la primera vez que la usas, porque algo ajeno a tu cuerpo está dentro de ti y lo sabes, pero conforme pasa el tiempo y los días de tu periodo te acostumbras y al final, te olvidas que la traes puesta. Por esta razón, muchas recomiendan practiques el usar la copa antes de tu periodo.

Creo que todo el desastre de esa noche valió la pena cuando al despertar al día siguiente, encontré tanto mis sábanas como mi ropa limpia, sin ningún rastro de sangre, y al ir al baño a sacarla y limpiarla, me encuentro con un segundo punto importante: no sangramos tanto como creíamos. Las toallas y tampones siempre te hacen creer que dejas medio litro en ellas, pero en realidad son mililitros, a lo mucho 20. Limpié la copa, y esta vez fue mucho más fácil colocarla en su lugar.

Mi día en el trabajo fue más llevadero, si bien tenía algunos cólicos, ya no tenía que preocuparme y revisar a cada rato si había ensuciado mi ropa por algún derrame, sólo debía vaciarla cada 6 horas. El tiempo que debas vaciarla depende de qué tan abundante sea tu flujo, puede ser cada 4 horas o cada 12 a lo mucho. Puedes ir al baño sin problema. Cada que había que vaciar mi copa, llevaba conmigo al baño una botella de agua para enjuagarla y volver a colocarla, me pregunto si nadie se extrañó al verme entrar con ella. Debo decir que en una vez que debía vaciarla, no encontraba la copa con mis dedos a lo cual me paniqueé bastante, creí que mi útero se la había tragado y que tendría que sacármela un médico. Afortunadamente, aprendí que en estos casos, sólo es cuestión de abrir piernas, pujar un poco y podrás sentirla y así jalar. Poco tiempo después, al seguir googleando, encontré es algo bastante normal, y depende mucho del tamaño de tu cérvix.

De todo mi periodo, sólo hubo una ocasión en que mi copa sí se llenó: un día sangré mucho toda la mañana, y me di cuenta porque comencé con cólicos del diablo y sentí algo en mi ropa. Al ir al baño y checar, tenía una pequeña mancha en la panti y la copa estaba llena -para esto sugiero que si es la primera vez que usan la copa tengan a la mano una toalla sanitaria, por si llena de imprevisto o aún no pueden ponerla bien-, por lo que ese medio día tuve que ir cada 4 horas a revisarme y vaciar.

En resumen, estoy muy contenta con esta nueva experiencia que es usar la copa menstrual. Sí, da miedo al principio y te llenas de dudas sobre usarla, pero afortunadamente encuentras mucho apoyo en internet, ginecólogos y de quien las vende incluso, además estos miedos se van al momento que vives los beneficios que te traen. La copa menstrual puede ser para ti, o no, pero sólo sabrás si la usas.

Como extra, compré mi copa con una chica distribuidora de Angel Cup, una marca mexicana; sin embargo, hay más vendedores de copas, como Menstruación Consciente en Facebook. Lo importante al comprarla es asegurarse que los materiales con que está hecha sean de grado clínico y aprobados por la FDA.