Em Ti Vi

(Y sobre cómo las canciones dejaron de ser sólo canciones.)


En 1993, Pearl Jam publica su segundo disco, Vs., secuela del genial Ten. Característico de las bandas de Seattle a principios de década, a pesar de los altísimos niveles de venta que tiene el álbum, el grupo se resiste a darle difusión comercial. Entre otras cosas, ninguna canción de Vs. tiene videoclip. Jeff Ament, el bajista, declara ante Rolling Stone:
“No quiero que la gente recuerde nuestras canciones como videos”.


MTV (originalmente Music Television, hoy ya nadie sabe qué significa) transmitió por primera vez al mundo en agosto de 1981. Fue el primer canal que se dedicara exclusivamente a reproducir videos de música. Hoy, 34 años después y habiéndose expandido a todo el mundo, la música tiene un lugar minúsculo en la programación del canal madre.

En 1984, empieza a rotar por diversos canales el maratónico video de Thriller, de Michael Jackson. Hecho con un altísimo presupuesto, los hombres lobo, los zombis, las coreografías y el excelente trabajo en maquillaje significaron un éxito inmenso para MJ. No se debe olvidar que Thriller (disco) fue por muchos años el más vendido de la historia, pero el videoclip de la canción homónima definitivamente marcó un hito en la historia de la música.

¿Cuánta gente, sobre el total de la población mundial, puede reconocer el baile del cantante en el video de Thriller? Muchos, seguro. De la misma forma que muchos, quizá menos, quizá más, pueden nombrar la canción escuchándola por la radio. Pero, ¿pueden decir lo mismo los muchachos de la banda OK Go? ¿Cómo que quiénes son OK Go? OK Go es una banda indie de Chicago, cuyo mayor éxito seguramente sea Here it goes again. ¿No te suena el tema de nombre? Seguramente viste el video. Ese, el que bailan en las cintas de correr.

Here it goes again tiene 26 millones de reproducciones en Youtube, más de lo que puede decir un hitazo como Last Nite, del fundamental primer disco de The Strokes. ¿Podemos decir que haya alcanzado una mayor relevancia en lo que concierne a lo musical?


La televisión tiene a la vista como estímulo sensorial base, más allá de también incorporar mensajes sonoros. Justamente, la música nunca pudo tener un lugar definitivo en la TV si no fuese por un apoyo visual. Desde los Beatles en el programa de Ed Sullivan hasta los OK Go, nadie jamás encontró (ni necesitó encontrar) la forma de transmitir con éxito sólo música por televisión.

La aparición de la computadora y el traslado a ella como medio para escuchar-ver música no cambió demasiado este sistema, si no lo magnificó. El símbolo del ver por sobre el escuchar, Gangnam Style, contabiliza más de 2.000.000.000 reproducciones en Youtube. En contraste, no alcanza las 20 millones de ventas del single, y en Spotify tiene 117 millones de reproducciones, diez veces menos que el videoclip. ¿Puede alguien, honestamente, decir que le gusta la canción Gangnam Style? ¿Sigue siendo a esta altura Gangnam Style una canción? ¿Hubiera sido ésta un éxito sin su bizarrísimo video?

No sólo la separación entre la canción y el video ha desaparecido completamente en algunos casos, sino que cuál de los dos elementos es el más importante es algo difícil de decidir, y es con eso mismo con lo que algunos artistas juegan. Así, los grupos como OK Go (¿se acuerdan de OK Go? los del video de las cintas de correr) eligen hacer videos creativos para hacerse virales más rápidamente y alcanzar el éxito comercial. Y eso está muy bien, son las reglas del juego y quien juega mejor es quien gana.

Pero, personalmente, me siento un poco incómodo llamando músicos a quienes buscan alcanzar el éxito con arte accesoria a lo musical. A los que nos encanta la música, nos gustaría recordar las canciones como canciones.

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