Cudillero — Cohen-Madrid

Tal vez fuera en 1986, cundo Leonard Cohen participó con “Take this Waltz” -traducción (no tan) libre del poema de Lorca “Pequeño vals vienés”en un disco colectivo dedicado a Lorca -Poets in New York- y pasó por España para hacer promoción o, quizás, dos años después, cuando publicó I’m your man e incluyó en él “Take this Waltz” … El caso es que me recuerdo viendo “Informe Semanal” un sábado cualquiera entre mis 14 y mis 16 años, en familia, como se veían antes los informativos -al menos en mi casa- y un reportaje sobre un canadiense vestido de negro, con una mirada que traicionaba su imponente seriedad. Mi primer recuerdo es el extraño videoclip en el que Cohen cantaba una cosa sobre Viena desde el mirador de San Nicolás… Mi padre, que a veces tenía un pronto tirando a proteccionista, me sacó de mi ensoñación quejándose “del caso que se le hacía a un extranjero que parecía que iba ahora a enseñarnos quién era Lorca”. En esos ricos debates familiares de antaño en torno a una televisión de calidad (nótese el oximorón), supe articular algo así como que era interesante ver cómo nuestro venerado poeta era capaz de transmitir en otro idioma y en otra cultura… Recuerdo nítidamente que pensé “estaría bien encontrar el poema y compararlo con la letra de la canción de este Cohen…” (la vocación traductora germina muy lentamente).

Por entonces Google, Amazon y Youtube no existían ni en las reposiciones de Star Trek por lo que tardé varios años -8- en encontrarme en posesión de un ejemplar del disco y del libro Poeta en Nueva York y recordar aquel self-assignment traductor. En mayo de 1994 había aterrizado en Madrid con el corazón más que renqueante y un grupo de compañeros de trabajo diez años mayores que yo me acogió con los brazos abiertos a cambio de nada. Hubo entre ellos quien me descubrió el Café Central y Libertad 8, me traía al trabajo CDs del tipejo canadiense aquél y me pedía que le ayudara con las letras en inglés. También me inundó de lecturas “imprescindibles” y concertaba citas románticas conmigo en La Casa del Libro, so pretexto de aprovechar el aire acondicionado. Una tarde de agosto -pegada a un ventilador- me encontré ayudando a articular la letra de “Take this Waltz” al piano… En noviembre, alguien me regaló Poeta en Nueva York en edición bilingüe y dedicado: “Am I your man ?”. Comprobado: los kilómetros que separan Cudillero de Madrid caben en tres discos de Leonard Cohen y de las Vistillas a Sol puedes escuchar tres veces “Dance me to the End of Love” aunque te hayas dejado el diskman en casa.