Mi experiencia como estudiante de gastronomía en el mundo de los vinos.

Mi nombre es Javier Acuña, y soy estudiante de gastronomía. Hace poco tiempo, como parte de mi carrera, empezamos a ver el mundo del vino y me impresioné.

Empezamos aprendiendo sobre su historia, los factores que le dan sabor al vino y los diferentes procesos de elaboración… La verdad no me estaba gustando para nada, me parecía demasiado aburrido.

Yo sólo podía pensar que ni siquiera los estábamos probando, cómo podía evaluar vinos si no los tenía frente a mí? Y evidentemente no era alguien que tomara vino con regularidad.

Luego la situación mejoró un poco, empezamos a probar distintos tipos de vinos de diferentes países, nos empezaron a enseñar cual era la forma correcta en la que se debía catar un vino, sus sabores, olores, las temperaturas a las que se debe servir para sacar su potencial… mejoraba pero yo seguía perdido, para mí todos los vinos olían igual. Pero bueno al menos estábamos tomando en clases.

¡Huele a vino, sabe a vino, se ve como vino y es vino…!

Esa era mi forma de describir un vino, sin importar su país de origen o que tan bueno me decían que era. Así me pasé un poco más de 3 meses de clases, sin embargo, creo que por estar probando el vino empezó a gustarme, para final de cuatri creo que le empecé a tomar el gusto a algunos vinos; sin darme cuenta, empecé a distinguir olores y poco a poco a experimentar los sabores de los que tanto hablaba el profesor.

El segundo cuatrimestre… que decirles… en la primera clase casi me levanto y me voy; sentía que me estaban hablando en chino, teníamos que acordarnos de toda la teoría del cuatrimestre anterior, o sea -vuélvase a estudiar todo lo que vimos- por lo menos para medio entender lo que se vería en la siguiente clase…

Pero ahora sí, luego de la introducción de lo que pensé sería una historia de terror entramos en materia, empezamos con vinos franceses.

-Mi Dios- la “gran Francia vinícola”.

En Francia se clasifican los vinos por AOC (Appellation d’Origine Contrôlée) Denominación de Origen Controlada.

Empezamos probamos vinos blancos, y la verdad estaban relativamente buenos, probamos 4 vinos, el primero “Conte Lafond” cosecha 2009, que en mi opinión no fue la mejor impresión de los blancos franceses, el vino de color verdoso suave con un buen cuerpo pero que en nariz no deslumbró, un vino cerrado y un poco apagado, y en boca un vino poco equilibrado, se sentía mucho alcohol y una acidez muy alta; como para querer olvidarlo!

También catamos un “Chateau haut Maginet” cosecha 2014, pasamos por “Louis Lateur” cosecha 2010 y terminamos con un “Drouhin Vaudon” cosecha 2010 que la verdad fue el mejor de esa noche, un vino color amarillo verdoso, con cuerpo medio, un vino muy bueno en nariz, abierto, con aromas florales, frutos verdes como piña verde, pera y notas balsámicas que recuerdan a roble francés, un vino equilibrado en boca con una acidez media que marida bien con platos que tengan queso azul o un queso gruyere.

Creo que nos decepcionaron bastante los vinos franceses que probamos, pero puede que tal vez lo tomáramos a una temperatura incorrecta, o que los que probamos son de esos que son “un gusto adquirido”. O algo así, no sé. ..

Eso sí! no podemos decir que todos los vinos franceses son malos, después de todo solo probamos 8 vinos, estoy seguro que hay vinos franceses espectaculares, pero lamentablemente no los probamos.

Eso sí, pudimos probar un Champagne!!! Ufff!

Si pueden, tienen que probarlo! No se van a arrepentir.

“Un día sin vino es un día sin sol” Frase típica de Provenza.

Llegamos a Italia, y bueno puedo decir que quisiera vivir en Italia!

No sólo por su gastronomía, también por sus vinos.

Probamos 6 exquisitos vinos que sobrepasaron mis expectativas y los tintos que probamos, dejaron muy mal parados a los franceses!

Vinos redondos, fáciles de maridar, aromáticos, creo que puedo hablar por casi todos mis compañeros cuando digo que los vinos italianos fueron de los mejores que hemos probado; además probamos un espumante que es como “el champagne de los italianos” que se le llama Proseco, y déjenme decirles que podrá no ser “el Champagne francés” pero que bueeeeno!!!

Y el Cava! Ufff eso si es una seria competencia al Champagne.

Cuál es mejor?

La palabra mágica es “depende”

Depende de qué?

Simple! de a quién le pregunten, si a los españoles o a los franceses!

“El vino agrada y el agua enfada”

España!

Para terminar viejo mundo. Porque catamos unos “vinillos” y qué les puedo decir… diay, estos españoles sí que hacen buen vino! Probamos 3 Tempranillos con aromas a frutas negras maduras, a madera y a vainilla! Y maridan muy bien con embutidos y quesos.

Uno de esos que pudimos probar fue de la bodega de Alejandro Fernández (no el potrillo mexicano) que sabía espectacular con los maridajes regionales y productos grasosos como los jamones españoles. Con unas notas de mineralidad y a madera, que formaban un vino redondo.

Después de todo eso, cruzamos el Atlántico y llegamos a América! Lo que le llaman nuevo mundo.

“El vino hace la vida más fácil y llevadera, con menos tensiones y más tolerancia.” — Benjamin Franklin

Estados Unidos, para ser relativamente “nuevos” (llevan alrededor de 300 años haciendo vinos) son el cuarto mayor productor del mundo, sólo por detrás de España, Francia e Italia!

Todos los vinos que probamos fueron de excelente calidad, pero uno sobresalió, un “Hogue” cosecha 2012 de Washington State (No DC), un vino blanco echo con uva Riesling, con muy buen cuerpo, con gasificación (las burbujitas que se forman en los vinos espumantes), con unos aromas a manzana, pera y con un balance entre lo salado y lo dulce del vino que perfectamente, se puede disfrutar con una buena comida o una reunión entre amigos.

Y finalmente, nos fuimos para el sur, específicamente Argentina.

“Quien al mundo vino y no bebe vino /… ¿para qué vino?”

Sur américa se ha dedicado a sacar buen vino, y este es el caso de Argentina, que al ser el quinto mayor productor del mundo, están exportando un vino de excelente calidad especialmente Malbec; Una uva que se ha convertido en la emblema de Argentina. Lograron tomar una uva que no es originaria y llegaron a un punto que son de los mejores en cosecharla.

Nosotros tuvimos la oportunidad de probar uno y fue bastante bueno, un Felino cosecha 2014, un vino con un color rojo violáceo, con cuerpo, con mineralidad en nariz y un aroma a fruta negra dulce y que a pesar de ser un vino joven estaba muy bueno en boca.

“La comida es la parte material de la alimentación, pero el vino es la parte espiritual de nuestro alimento.” — Alejandro Dumas

Creo que nunca pensé que me llegaría a interesar el mundo de los vinos, no me veía sentándome a tomar una copa o llegar a disfrutar de un buen vino, apreciando todo lo que hay detrás de esa copa, pero creo que en tan poco tiempo llegué a diferenciar olores y sabores, claro que sigo siendo un novato, pero pasé de ni siquiera pensar en ellos a aconsejar a mis amigos sobre qué vinos comprar o que cualidades buscar.

Y sí puedo decir con convicción que al final quedo con ganas de aprender más y probar más…

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