OPERACIÓN POLÍTICA, EL PRÓXIMO ESTILO

Algo que caracterizó a los gobiernos priistas durante décadas fue el control de los asuntos relacionados a la gobernabilidad, modelos logrados a través de una actividad perdida en Oaxaca durante los últimos años: La operación política. Justo es reconocer que durante los primeros dos años del gobierno de Gabino Cué Monteagudo, sin duda su alter ego fue el hoy senador, Ángel Benjamín Robles Montoya, quien era el único operador político real del mandatario, sobre todo con la Sexagésima Primera legislatura, pero también en materia de gobiernos municipales y dentro del gabinete.

El rompimiento de Robles Montoya con Cué fue porque era evidente como el trabajo de Benjamín era para trazar su propia ruta hacia la gubernatura, y esto dejó daños para ambos, pues el mandatario perdió a su único operador, y el otro no fue gobernador. Si bien Jorge Castillo Díaz ha tenido un lugar también en muchos de los principales acuerdos de Cué Monteagudo dentro de la toma de decisiones políticas del gobierno actual, nunca destacaron sus acciones en el terreno de la operación política en los seis años por concluir, aunque sí en materia de finanzas y negocios, muchos de ellos hoy con una profunda opacidad.

Dentro de las derrotas políticas de Castillo Díaz más sonadas fue su incapacidad para apuntalar dos veces a la dirigencia del PRD en la entidad, y la peor, la derrota reciente de José Antonio Estefan Garfias al gobierno de Oaxaca.

Mientras con Robles Montoya prevalecieron los acuerdos y la mano dura desde el poder con claros resultados, con Jorge Castillo la característica de sus acuerdos fue siempre amagar con la bolsa en la mano para comprar al oponente o al objetivo, o bien con la amenaza directa: “te vamos a meter al bote”, era una de sus frases favoritas; prácticamente ninguna de las rutas trazadas por el llamado “Virrey de Cosijopí” (sus oficinas se encuentran en la calle de ese nombre en la capital oaxaqueña) cuajó en los temas políticos.

LOS TIEMPOS INCIALES

Sin lugar a duda, la derrota de Estefan como candidato de la Coalición con Rumbo y Estabilidad para Oaxaca, CREO, cimbró los cimientos en los que se había comenzado a construir el proyecto de Cué y su grupo político conformado desde hace seis años, cuando derrotó al PRI en el estado, pues el cambio venidero es total; una renovación basada en los estilos más tradicionales del añejo PRI. Viéndonos medio sajones, lo que viene es un reloaded of old style –una recarga del viejo estilo-. Eso lo vivimos ya en el país a través del triunfo de Enrique Peña Nieto, quien recuperó para el PRI el gobierno de la República.Ahora Alejandro Ismael Murat Hinojosa recupera Oaxaca para el mismo partido.

Gabino no conservó para nada las estructuras trazadas por su antecesor, Ulises Ernesto Ruiz Ortiz, y se abrió a los temas de la democracia (al menos como Cué la entendió) con un Congreso plural, de mando compartido a través de una Junta de Coordinación Política conformada por cinco partidos; la participación directa de los legisladores locales en la toma de diferentes decisiones del ejecutivo, como el nombramiento de los administradores municipales y la ratificación de los integrantes del gabinete del propio ejecutivo, y un presupuesto en el Congreso de más del doble de lo que tenía asignada la Cámara de Diputados durante el mandato de Ulises Ruiz, tan solo por poner unos ejemplos.

LAS PUÑALADAS TRAPERAS

O no se entendió la intención del gobernador, o no tuvo los operadores políticos adecuados para volver positivas sus políticas públicas, o ambas cosas, pero como se dijera cuando a alguien le salen las cosas al revés de lo planeado: le crecieron los enanos del circo, o dicho de otra manera, en diversos temas le salió el tiro por la culata.

Sus aliados que lo llevaron al triunfo en 2010, todos se le voltearon, sobre todo en la Cámara de Diputados, el PAN y el PRD. Hubo momentos en que fue mucho más fácil para Cué transitar con los legisladores del PRI, en particular en la Sexagésima Segunda Legislatura, y no con los de sus partidos en co gobierno, quienes nunca entendieron el ser parte precisamente del gobierno: Daniel Juárez López marchó en protesta contra el gobierno del estado, cuando él era secretario del Trabajo; el propio PRD en su conjunto realizó una marcha contra el gobernador; Arturo Peimbert Calvo, el ombudsman oaxaqueño, no sólo ha realizado múltiples acciones en contra de Cué desde la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, sino hasta en temas personales terminó distanciado con los cercanos del gobernador, a pesar de haber sido propuesto e impulsado Peimbert por el propio Gabino y Jorge Castillo para ocupar ese cargo; el Congreso le rechazó a Gabino, por ejemplo, el nombramiento de la secretaria de Desarrollo Social y Humano, Aída Fabiola Valencia Ramírez, por “no haberse acercado nadie a negociar antes con los diputados”, según declaró la diputada del PAN, Leslie Jiménez Valencia.

Para rematar, la tan consentida Sección 22 del magisterio oaxaqueño, ahora repudia –al menos públicamente- al gobernador. En fin, puros desfiguros de la democracia.

LOS TIEMPOS ACTUALES

Imagínese Usted, amigo lector, que ni siquiera ha ocupado el cargo el gobernador electo, Alejandro Murat Hinojosa, y ya sus operadores políticos le han comenzando a allanar el camino de una forma contundente. Quien sabe si para bien o para mal –el tiempo lo dirá-, pero la operación en pocas semanas ha sido clara y profunda, sobre todo en los temas del Congreso estatal, sobre todo con Alejandro Avilés Álvarez, actual coordinador de la fracción parlamentaria del PRI.

Como dijera Jack El Destripador, vamos por partes.

  1. - Avilés logró el consenso de 37 diputados para efectuar diversas reformas sustanciales, hace un par de semanas, con lo cual obtuvo mayoría calificada en la Cámara. Él fue el artífice político de esos acuerdos.
  2. - Dentro de esas reformas, se regresó el nombramiento de los administradores municipales que se lleguen a dar, al Poder Ejecutivo, cuando lo tenía el legislativo; es decir, los nombrará Murat Hinojosa, en pocas palabras.
  3. - En esas mismas reformas, se aprobó quitar el candado puesto por la actual legislatura, de no poderse reducir el presupuesto del Congreso a cantidades menores del año que transcurra; es decir, ahora deberá negociar el Legislativo con el titular del Ejecutivo su presupuesto anual, pero sobre todo, estos recursos sí podrán ser menores a los del año pasado.
  4. - La composición inicial de la Cámara de Diputados entrante debería haber tenido cinco partidos en su Junta de Coordinación Política próxima: PRI, MORENA, PRD, PAN y PT. Sin embargo, esos acuerdos determinaron que a partir de la Sexagésima Tercera Legislatura, las coordinaciones parlamentarias sólo podrán integrarse con cinco diputados mínimo, o más, claro.

Eso deja sin posibilidades de tener coordinación parlamentaria al PAN por tener cuatro diputados, y al PT con tres. Por lo tanto, los acuerdos legislativos serán básicamente entre tres partidos y ya no entre cinco. Lo increíble es que cinco diputados actuales del PAN votaron a favor de esta reforma. Si eso no es operación política, nada lo es.

LOS TIEMPOS VENIDEROS

El paquete de reformas parece no haber terminado, pues corre el rumor de que Avilés Álvarez trae en el portafolios otro paquete de reformas, y si continúan las cosas, como parece ser, con el apoyo de los 37 legisladores, estos cambios podrían pasar sin mayor problema.

Ahí le van:

  1. - Desaparecer la Secretaría del Trabajo.
  2. - Separar la Secretaría de Turismo de Desarrollo Social y regresar al formato anterior de dos dependencias.
  3. - Crear las Secretarías de la Mujer, la cual fue una promesa de campaña de Alejandro Murat, y la de Energía.
  4. - Crear los Institutos del Deporte y del Emprendedor.
  5. - Volver a conformar las Delegaciones de Gobierno desaparecidas durante el gobierno de Cué, e integrarlas a la Secretaría General de Gobierno.
  6. - Cancelar la aprobación del Congreso para los integrantes del gabinete del Ejecutivo, es decir, bastará con el nombramiento realizado por el futuro gobernador a los miembros de su gabinete sin pasar por la ratificación de la Cámara de Diputados.
  7. - Actualmente el presupuesto para el próximo año debe ser enviado por el gobernador actual a más tardar el mes de diciembre.

El cambio será que se pueda enviar durante los cinco primeros días de diciembre; con esto, sería Alejandro Murat quien elabore y envíe el presupuesto de su primer año de gobierno, y no el saliente, Gabino Cué. Al parecer toda la estructura sería presentada, votada y aprobada entre agosto y septiembre de este año. Y eso que todavía no ocupa el cargo Murat Hinojosa.

jaimelabc22@gmail.com