Aproveche casera

Hoy va a ser un día lindo. Me he levantado muy temprano y estoy preparando sanguches de jamón y queso. También estoy preparando limonada.

Me he inspirado en un episodio que vi de Snoopy. Voy a salir a vender estos sanguches en la calle. Voy a ir al paradero de la 12 con mi mesita y una silla. Ahí voy a poner mis sanguches, la limonada y un cartelito vendedor.

Es el año de 1982 tengo 11 años y he decidido ser vendedor ambulante para toda mi vida.

Hace unas semanas decidí lavar autos en la calle pero cuando me puse a lavar carros, los lavacarros profesionales intentaron darme una paliza. Así que en estos momentos la vida se vive mejor sentado al lado de la cola de la 12.

Lo primero que ocurre es que llegan algunos niños conocidos y se burlan de mi. Una señora que vive en mi edificio se ha tapado la boca y entre sus dedos ha salido una voz diciendo que es una barbaridad que yo esté vendiendo cosas ahí. Pero otras señoras que son mis amigas y me conocen me han comprado ya varios sánguches.

Mi tarrito de monedas es de vidrio transparente así que puedo ver moneda a moneda como va creciendo. Las personas me piden un sanguche y se van comiendo. Casi nadie me dice si está rico pero yo los voy viendo comer en la cola y me doy cuenta que les gusta.

Algunos tiran al piso la bolsita con la servilleta que he puesto para envolver los sanguches, así que voy recogiendo también. Toda esa basura la guardo en mis bolsillos para luego botarla en un basurero.

La mañana no acaba y parece mentira pero la limonada ya voló y mis sánguches se están acabando. Pienso en que mañana tendré que hacer más. Ya sólo me quedan 4.

Al ratito un señor que se hace el vivo me quiere jalar un sanguche sin pagar, pero uno de los vecinos me defiende y termina comprando los últimos sanguches que me quedan.

Con la ayuda de unos amigos regreso campeón a mi casa, me van ayudando con la mesa, las sillas y yo cargo mi tarrito de vidrio lleno de monedas.

Mientras camino esas moneditas van golpeando el vidrio y hacen un sonido que para mi en este momento es musical. Es una música divina que me llena de ganas y emoción.

Yo sé que la cola de la 12 va a estar aquí mañana también y por supuesto yo también estaré.

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Ps. La foto es de la mesita que aún conservo. Mis hijos la tienen en su cuarto

Mesita que me ha acompañado. Debe tener 40 años la muy linda.
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