Fotos

El vestido que se ha puesto mi mami el día de hoy es azul marino y tiene muchos puntitos redondos de color blanco repartidos por toda la tela guardando un orden de simetría que hace que todo se vea brillante.

Mi mamá es linda. En la sala hay una foto de ella el día de su graduación en el colegio. La foto es en blanco y negro así que no se puede ver el color de la toga que usa, pero yo me imagino que es de color azul marino.

En ésta foto, en la mano derecha ella lleva lo que parece ser un diploma blanco enrollado en la mano. Además mi mamá luce una sonrisa muy linda.

La foto está puesta en un marquito de metal en una de las mesitas de la sala. Este marquito no es pesado y tiene al frente un vidrio que cubre la foto y por la parte de atrás lleva una lengüeta de madera que se dobla para que la foto pueda pararse sobre la mesita.

Sobre esta mesita, hay otras fotos también enmarcadas. Otra que me gusta mucho es la del matrimonio de mis papás. En esta foto está mi mamá y mi papá de pie en un parque y detrás hay una pileta de agua. A los dos se les ve muy felices. Mi papá sonríe mientras mira a los ojos de mi mamá y ella también sonríe.

A la derecha de esta foto está una foto de mi abuelo abriéndole la puerta a mi mamá vestida de novia. Ella sale de un auto negro que tiene flores blancas a los lados. Este auto brilla muy bonito y los ojos de mi mamá se ven muy iluminados. Parece que el flash ha salido en el momento perfecto.

La semana pasada se me ha caído un diente de leche, así que he decidido hacer vigilancia en este sillón. Quiero ver en qué momento pasa el ratón a dejarme algunas monedas. Mientras vigilo me siento en el sillón y luego me echo mirando al techo y agarro una de las fotos y me la quedo mirando por minutos.

Mientras la miro me doy cuenta que el papel de la foto tiene algunas imperfecciones. Veo también algunas pequeñas grietitas que comienzan a aparecer. Y puedo darme cuenta de algunas secciones ya comienzan a decolorar.

El tiempo parece ir muy despacito mientras yo me quedo mirando todos los detalles de la foto. Lo que más me gusta es la sonrisa que tienen todos.

Hace poco vi en la televisión un capítulo del Llanero Solitario donde aparece un señor que toma fotos con una cámara muy grande. En ese capítulo casi matan al fotógrafo de un flechazo porque los indios de la tribu piensan que las fotos capturan y le quitan un poco del alma de las personas.

Entonces creo que estas fotos deben tener guardada un poquito del alma de mi mamá, de mi papá y de mi abuelito. Ahí están todos sonriendo, congelados en un segundo que seguramente nunca más volverá, pero que yo tengo la suerte de contemplar por horas, casi todos los días a la misma hora mientras vigilo a que pase el ratón.

Lo que sí es que a este ratón nunca he podido verlo ni atraparlo.

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