Qué es la jardinería vertical

La jardinería vertical no es ni más ni menos que la ejecución de jardines en una posición vertical en vez de horizontal, aprovechando el gran número de espacios libres y disponibles que existen para ello.

A diferencia de lo que ocurre con los espacios en el suelo, en un modo horizontal, que prácticamente son inexistentes debido al gran número de edificios que se han ido construyendo en las últimas décadas, potenciado además por el boom inmobiliario y eliminando casi cualquier posible espacio de naturaleza que pudiera existir, la jardinería vertical se aprovecha de ello.

Para combatir esa sobre explotación del suelo, se busca utilizar tanto las fachadas como los muros de los edificios para crear espacios verdes y naturales en ellos, obteniendo múltiples beneficios de tipo medioambiental, social y económico.

A nivel económico, supone un gran atractivo para la ciudad y la zona donde se hallen los jardines verticales. Son unos proyectos novedosos y originales que todavía no son muy vistos y por tanto, son un perfecto reclamo para potenciar el turismo en la zona. Esto implica que se incremente el número de personas que circulan por las calles donde se encuentra el muro verde o jardín vertical y las empresas pueden generar negocio con ello. Se puede convertir en una zona con más número de tiendas, de bares, de restaurantes, de terrazas, con lo que se enriquece la zona y la ciudad.

A nivel personal supone por un lado disfrutar de la naturaleza en plena ciudad sin necesidad de ir a un parque. Cualquier sitio puede ser verde porque en todos lados hay un edificio o muro donde se puede llevar a cabo un proyecto de este tipo.

También, un metro cuadrado de cubierta vegetal produce la cantidad de oxígeno que una persona necesita durante todo un año.

Para las personas que viven o que trabajan en el edificio donde esté situado el jardín vertical, supone un gran ahorro de energía ya que el jardín mantiene una temperatura ambiente equilibrada durante todo el año por lo que se reduce el consumo de aire acondicionado en verano y de calefacción en invierno.

Y a nivel medioambiental, reduce el riesgo de inundaciones ya que las plantas recogen en gran medida el agua que cae de la lluvia.

También supone la reducción del efecto isla que producen los gases nocivos y también reduce en gran medida la contaminación atmosférica.

Como ves, son muchos los beneficios que se generan de la jardinería vertical y todos ellos son buenos.

¿Hay jardines verticales en tu ciudad?