Tan nuestros
Fue en tus ganas o en las mías, en tus brazos o en los míos, en donde el silencio renació en un murmullo placentero. Fue en tus ganas o en las mías, donde abandonamos lo cotidiano en el desierto, y nos refugiamos en el oasis del deseo, en el deseo de tenernos, y como cada día, retenernos…
Fue en tus labios o en los míos, donde callamos el momento, y lo convertimos en eterno. Fue tu mano, y fue la mía, las que construyeron este lecho, tan lleno de ti, tan lleno de mí, y tan vacío de silencios neutros.
Fue en tu ganas, y fue en las mías, en tus letras y en mis versos, en tus cimas, en mis sueños, en la piel, en los besos, en tu mar, en mis regresos, donde somos y seremos, tan nuestros como eternos..