El Ejército de Dios, la nóvela que se merece La Reconquista

Reconozco que mi ilusión por hacer un blog quizá ha sido más grande que mis ganas y mi tiempo para llevarlo adelante, sin embargo, eso no va a impedir que escriba sobre El Ejército de Dios, de Sebastian Roa y que leí, hace nada más y nada menos que un añito y de hecho, ahora estoy leyendo la secuela, Las Cadenas del Destino.

La historia se desarrolla en torno año 1175–1195, con una Península Ibérica dividida en un norte cristiano y un sur almohade. Sin embargo esta novela no se limita a un “moros y cristianos” tradicional, va mucho más allá. Se narran las relaciones entre los reinos de León y Castilla, con apariciones de Portugal y Navarra, así como la importancia que tenían algunas casas cristianas como los Castro o los Lara. Y por supuesto también se ofrece una perspectiva del conflicto desde la parte mora.

Cubierta de El Ejército de Dios, por Ediciones B

Si leísteis mi opinión sobre Interregno, de José Vicente Pascual, fui muy duro porque ningún personaje llegó a caerme realmente bien o realmente mal, lo que me hizo imposible empatizar con ellos. En El Ejército de Dios pasa todo lo contrario, cada personaje esta trabajado hasta el más mínimo detalle, algunos, como Pedro de Castro o Urraca te hacen sentir algo, bueno o malo, desde el primer instante. Incluso personajes secundarios como Carabella o Estefanía de Castro pasan por el libro dejando una huella importante en la historia.

Voy a intentar omitir la acción, simplemente diré que las batallas están narradas realmente bien y por supuesto, no faltan, y es que en una novela en la que nos encontramos a León, Navarra, Castilla, Portugal, el Imperio Almohade o los Caballeros de Calatrava lo mínimo que puede haber es acción a raudales.

Y como digo, dejando de lado la acción nos encontramos un panorama repleto de intrigas, duelos de poder, traiciones… recuerdo que la comparaban constantemente con Juego de Tronos, y personalmente creo que está a la altura (aunque he de decir que a mi me ha gustado mucho más).

El rigor histórico se guarda, y como es normal en todos estos libros de narrativa histórica, el autor se reserva sus propias licencias para hacer de la novela algo más jugosa, todas documentadas y justificadas en el final de la historia para que el lector pueda aproximarse mejor al marco histórico real de la novela.

Evitando hacer cualquier spoiler, no se puede decir mucho más de este libro al que a pesar de ser cuanto menos grueso (alcanza las 800 páginas) puede presumir de que no le sobre ni una letra. El autor no cae en esa trampa que esta muy de moda ahora y que parece que obliga a los escritores a meter paja por todos lados para alcanzar un número mínimo de palabras. Todo lo que se dice no sólo esta espectacularmente bien narrado si no que además nunca sobra, un gustazo para el lector.

Se ha convertido inmediatamente en mi segundo libro favorito, y es que nada puede competir con El Conde de Montecristo dentro de mi pequeña biblioteca personal.

Actualmente estoy leyendo la secuela, Las Cadenas del Destino, pero eso, es otra cosa.

PD: Recordadme que suba el libro firmado, y es que, me hizo tanta ilusión que me vi obligado a ir a la Feria del Libro de Madrid a pedirle una firmita a Sebastián Roa.