Gordon Gekko estás acabado… sensibilidad y negocios, ¡imbatibles!

Ayer desvelé en Sintetia.com una rasgo de mi personalidad, la alta sensibilidad. Y quise conectar esa sensibilidad con el futuro de los negocios. Las Personas Altamente Sensibles (PAS), que son aproximadamente el 20% de la población (y no existen diferencias entre sexos), tienden a tener una serie de características que las definen. Si te interesa, en este post de la psicóloga Patricia Ramírez, te lo explica muy bien. A continuación resumo algunas ideas del artículo que escribí ayer.
Hola, soy Javi García y soy una Persona Altamente Sensible, más conocido por su acrónimo PAS. Es un rasgo de la personalidad con el que naces. Y no, esto no va de que te pases la vida llorando ni seas blandito de carácter, ni tengas una incapacidad para hacer cualquier cosa que te propongas. Esto va de otra cosa.
Imagina que te pones unas Google Glass o similares (ahora parece que han dejado de estar de moda pero es que el ejemplo me viene perfecto). Con esas gafas, a las que se acopla un audífono empiezas a ver sutilezas que antes no veías: los gestos de esa persona que tienes a varios metros de ti (aunque no la hayas visto jamás), una taza que está a punto de caerse, un mal gesto, oyes cosas que parecía que no existían, es como si te pusieran un sonar, te llegan estímulos de todos los sitios. De repente la tele que está puesta de fondo te parece que está muy alta. Si hablan dos personas a la vez, algo muy normal cuando estás con tus colegas, te saturas. Ir a eventos masivos puede ser una tortura. La comida te sabe más. Los olores te resultan más intensos. Vas al cine y tu empatía es tan grande que no puedes ver películas muy agresivas o de miedo porque las vives como una realidad. En definitiva, recibes tanta información que hay una alta probabilidad de que te satures fácil sino sabes dominarlo.
Me gustaría centrarme en la conexión que puede existir entre la sensibilidad y el management. ¿Cómo? ¿Sensibilidad y management? Si, ya sé que cuando viste la peli de Wall Street Gordon Gekko te decía que ‘comer es de débiles’, y te enseñó que los negocios va de personas frías, calculadoras, a veces sin escrúpulos. Que pueden entrar en una sala y apabullar a cualquiera con tal de conseguir su objetivo. Que las emociones no les nublan el juicio y que son capaces de mantenerse calmados en las situaciones más estresantes. De hecho, hay estudios que muestran que muchos directivos de ‘éxito’ en realidad tienen rasgos típicos de los psicópatas. No porque vayan a matar a nadie, sino porque tienen una personalidad muy fuerte, fría y son difíciles de tumbar emocionalmente (porque casi no sienten). ¿Y ahora vengo yo a hablarte de sensibilidad en los negocios? Te preguntarás… y es ahí cuando te sale la vena de Clint Eastwood y piensas: ‘nenaza’.
Pues bien, las ‘nenazas’ liderarán los negocios más pronto que tarde.
“Hoy la tarea más importante para cualquier gestor consiste en crear un ambiente de trabajo que inspire una contribución excepcional; que justifique un flujo de pasión, imaginación e iniciativa”. Su trabajo como ejecutivo no sólo es pagar la nómina y definir las tareas (medirlas y optimizarlas), hay que ir más allá. Hay que crear un ecosistema interno que extraiga lo mejor de cada uno de nosotros. Burocracias absurdas, rigidez de protocolos, normas que se acumulan y solidifican y mantener el statu quo por encima de todo, no ayudan a crear estos ecosistemas, más bien los destruyen.
Las PAS son personas altamente preparadas psicológicamente para esta tarea. A igualdad de competencias, una PAS podrá liderar con más efectividad para crear organizaciones inteligentes en el siglo XXI.
Las organizaciones que tendrán capacidad para sobrevivir y transformar nuestras vidas serán más humanas. Sabrán detectar bien qué problemas tienen nuestros clientes; sabrán crear equipos y atraer a las personas necesarias para abordar esos problemas y crear productos y servicios excepcionales. Sabrán atender a sus clientes, escucharles y mantener siempre vivo el propósito que hace grande a una empresa (una organización sin propósito tenderá a extinguirse). Estas organizaciones sabrán combinar la eficiencia, el rigor y la excelencia en gestión con lo que hace grande a una persona: su pasión canalizada para crear cosas que ayuden a los demás.
Llevamos años donde se está gestando una nueva forma de hacer negocios, y esto acaba de empezar. Ser PAS es un reto diario, no es fácil ni todo es color de rosa. De hecho lo fácil es que si eres PAS te sientas muchas veces mal (muy mal), incomprendido, con ganas de aislarse, desconectar de una cabeza que no para de recibir estímulos y es más probable que sufras más estrés y problemas psicológicos que los demás. A cambio, la otra cara de la moneda es que tienes una cierta capacidad para trabajar con personas, para intuir y ofrecer lo mejor de ti en un mundo donde se necesita crear entornos llenos de pasión, creatividad y motivación. La sensibilidad y los negocios se necesitan mutuamente. La nenaza del futuro será Gordon Gekko cuando vea caer sus negocios por la forma de gestionarlos 🙂
