Dos violines, una viola y un chelo tocaban música mexicana, piezas de Mozart y Brahms.
Un lounge bar al aire libre había sido instalado. Sillones y taburetes blancos, mesas y sillas altas estaban dispuestas. Reflectores emisores de luz azul. Un grupo de meseros recibía a los asistentes con vasos de refresco.
El Parque Hundido era el espacio elegido para el cierre del precandidato panista a diputado federal César Nava.
Un policía se acerca extrañado a preguntar de qué se trata. Obtiene la información y da parte a su superior vía celular. Su cálculo es de entre 80 y 90 personas reunidas. Eran las 19:50 horas. Conforme pasan los minutos, el número aumenta a alrededor de 400.
Cerca de las 20:00 horas empiezan a desfilar los protagonistas de la noche: el precandidato se hace acompañar del Delegado de la Benito Juárez, Germán de la Garza; Mariana Gómez del Campo, presidenta del PAN en el Distrito Federal; la esposa del Delegado, María Pía de Vecchi Armella; el líder del PAN en Benito Juárez, Roberto Alfaro, y la candidata suplente, Suad Tuachi.
El cuarteto de cuerdas termina la Danza húngara número 5 de Brahms. Empiezan los discursos.
“Estamos aquí porque nos hemos decidido a mover las almas de todos los mexicanos, y particularmente estamos aquí porque nos hemos decidido una vez más a mover las almas de los habitantes de Benito Juárez”, sentenciaba el precandidato por el distrito 15 federal con sede en la delegación que más votos otorga al PAN.
Teniendo como fondo el reloj floral del parque y la enorme bandera que ondea en su centro, el ex secretario particular del presidente Felipe Calderón ofrece dos propuestas para conseguir el voto: una reforma para que los gobiernos estatales y municipales tengan competencia para luchar contra el narcomenudeo, y la eliminación del impuesto a la tenencia vehicular.
La primera es una iniciativa de Calderón a la que el Senado dio entrada el pasado 2 de octubre y la segunda es una promesa de campaña que hasta el momento no ha cumplido el hoy Presidente.
“Yo le pregunto al jefe de Gobierno del Distrito Federal si va a entrarle junto con el presidente Calderón a combatir el narcomenudeo. Que nos responda, que nos diga si sí o no va a entrar. Que nos diga si va a seguir resistiéndose, porque igual que muchos gobernadores del País quiere poner el gusto, mientras el presidente Calderón y el Gobierno del PAN ponen el gasto”, sentenció Nava, en busca de los aplausos de los presentes.
Cercano a Calderón, Nava fungió como vocero de su campaña y ya en la Presidencia fue su secretario particular. Impulsado por su amigo Germán Martínez, dirigente nacional panista, la nominación de Nava es inminente. Se presentó como precandidato único en un distrito que el PAN ha ganado sin problemas desde 1997.
Incluso se le menciona como futuro coordinador de la bancada panista en San Lázaro, a pesar de que su experiencia de legislador se limita a escasos dos meses. Fue electo diputado plurinominal en julio del 2000, en septiembre de ese año se integró a la LVIII Legislatura y en octubre pidió licencia para aceptar el cargo de abogado general de Pemex.
Aspirantes como Jorge Romero y Antonio Zepeda, diputados locales, optaron por apoyarlo o por buscar otras opciones, como anotarse en las listas para legisladores plurinominales.
Algunos militantes panistas han mostrado su descontento, por lo que consideran una imposición (Reforma, 6/02/2009). De ahí el llamado que hizo ayer Nava, quien comparte con Calderón otro común denominador, el ser originario de Morelia, Michoacán: “a salir juntos, en unidad, una vez que tengamos candidato a jefe delegacional y candidatos a diputados locales, a hacer la campaña como un solo ejército. Que no haya lugar para la discordia, que no haya lugar para la división, que no haya lugar para la diferencia en lo profundo, porque nosotros llevamos 70 años procesando nuestras diferencias y encontrando al mejor candidato que nos represente”.
Entre gritos de “César Nava”, “César Nava”, Mariana Gómez del Campo tomó la palabra.
Además de criticar la falta de seguridad y el número de secuestros en el Distrito Federal, la también sobrina de la Primera Dama, Margarita Zavala, mostró su complacencia por un precandidato de esta talla: “hoy tenemos, aquí en Benito Juárez, la fortuna de contar con un precandidato como César Nava”.
Se refirió a él como alguien que conoce a fondo el problema de la inseguridad en el país y se mostró segura de que llevará el tema al Congreso.
Luego de los discursos vienen los antojitos. Gorditas, sopes y tacos dorados empiezan a circular entre los asistentes.
En un evento que no parece previsto para recibir grandes masas, la comida y los refrescos son suficientes.
Las personas que no son militantes panistas pero que aprovechan la ocasión para comer son fácilmente detectables: ni visten de corbata ni parecen entusiasmados.
“Esto, carnalito, es de nuestros impuestos”, suelta un joven de pelo largo, con gordita y vaso de refresco en mano, a su compañero mientras se dirigen a las afueras del parque.
En tanto se forma una fila para saludar al precandidato y tomarse la foto, van disminuyendo los gritos de “César, diputado 15 federal”.
La mayoría de los asistentes dejan el lugar por la plaza en homenaje a Dolores del Río, aquella célebre artista que hizo películas como Las abandonadas y La mal querida.
La seguridad en la victoria convirtió el cierre de la precampaña en una linda velada.
Email me when Javier Rosiles Salas publishes or recommends stories