Los Mejores Extranjeros en Torneos Cortos

Cuando se piensa en la mitología del fútbol mexicano, los extranjeros que primero vienen a nuestra mente son Cabinho, Súperman Marín, Carlos Reinoso, etc. Esos nombres ya quedaron muy atrás en el tiempo, así como las competencias largas. Desde el Invierno 1996, se juega bajo la modalidad de torneo corto, y de todos los nacidos fuera, estos son los que conforman el mejor once bajo una formación 3–4–3.


Portero

Federico Vilar: más allá de sus capacidades acrobáticas bajo los postes, tenía carisma, liderazgo y hasta gol. Llegó a ser convocado por Maradona en Argentina, y además fue el capitán de aquél Atlante milagroso que salió campeón del Apertura 2007. También jugó en Morelia, Atlas y Xolos.

Defensas

Juan Reynoso: pocos lo recuerdan hoy en día, pero seguro que en Cruz Azul lo tienen bien presente. Siempre serio y siempre recio en el terreno, fue uno de los jugadores más importantes en la historia de la Selección Peruana y capitán de la última Máquina campeona. Finalmente se retiró en Necaxa

Aquivaldo Mosquera: antes de ser el Capitán de Chocolate del América campeón en el 2013, ganó dos campeonatos con Pachuca, cuna a la que regresó para sumarse una tercera corona para un total de cuatro. Ahora, el cafetalero extingue su carrera en Chiapas, y aunque ya casi no corre, sigue manteniendo el orden de la zaga.

Darío Verón: cuando se habla de constancia se habla de Verón. Llegó en 2003 con los Pumas, y desde entonces fue bicampeón con Hugo Sánchez, luego con el Tuca, y más recientemente con Memo Vázquez. Su presencia y su remate de cabeza lo hacen ser el Sergio Ramos paraguayo.

Medios

Álex Aguinaga: tres veces campeón y capitán del mejor equipo en los noventa, el Necaxa. Quizás sea el jugador con la mejor visión y la mayor inteligencia que ha tenida nuestro fútbol. Era capaz de encontrar líneas de pase en donde nadie más podía verlas. Sin duda, Aguinaga fue el jugador puente entre torneos largos y cortos. Antes de volver a Ecuador, jugó su último certamen de Azul.

Héctor Adomaitis: la llegada de torneos cortos le sentó muy bien al Ruso de Argentina, que ganó el primero con Santos y apenas el tercero con La Máquina. Además de dar los tiempos en la media, subía constantemente para hacer su gol. Su última casaca fue la Franja.

Carrileros

Rodrigo Ruiz: de apenas 1.65m, el Pony fue uno de los jugadores más rápidos de nuestro balompie. Pasó por Puebla, Toros Neza, Pachuca, Tecos (y Estudiantes), y Veracruz. Fue ocho veces líder de asistencias, de las que sumó un total de 167, cifra récord del chileno.

César Delgado: si por la izquierda el Pony era explosivo, por la derecha el Chelito repartía magia a sus tiempos. Primero se consolidó con Cruz Azul, y luego de su paso por Europa, volvió para enfundarse la del Monterrey, con quien marcó cinco goles en el Mundial de Clubes del 2011, récord que comparte junto a su compatriota Messi.

Delanteros

André-Pierre Gignac: para el fútbol mexicano actual, la figura de Gignac cumple con todas las características de un crack. Tiene gran presencia, técnica exquisita y liderazgo. En menos de dos años, ya dio un par de ligas a los Tigres y fue el máximo anotador de todo el 2016, año en que también fue parte de la Francia subcampeona de la Euro.

Christián Benítez: el Chucho llevó al América a su primer título en ocho años, lo que anunció con tres campeonatos de goleo en fila para ponerle broche de oro a su carrera. Previo a su paso por las Águilas, también se coronó y ganó otro cetro de goleo con Santos, que a la larga le valió un año en la Premier. El que iba camino a ser mito en Ecuador, murió tras haber disputado un solo partido en Qatar.

José Saturnino Cardozo: símbolo de aquél Toluca que marcó el cambio de siglo. Fue campeón de goleo cuatro veces, y otras cuatro más de liga. Marcó un total de 249 goles para ubicarse como el cuarto mejor romperredes en toda la historia del fútbol mexicano; entre extranjeros, el paraguayo sólo queda abajo de Cabinho (312).

Director Técnico

Ricardo Ferretti: después de ser leyenda como jugador, ganó ligas con Chivas, Pumas, y otras tres con Tigres. Sus gritos y su mal humor son legendarios con la prensa y los entrenamientos. El brasileño también tuvo su bomberazo con la Selección en el 2015.