Proyecto Wellness: LIVIN (Parte 1)
El porqué de una herramienta y el proceso de empatización.
Este proyecto nace por el sufrimiento de muchas personas con problemas derivados de la alimentación, los cuales se sienten solitarios en un mundo en el que los tratamientos no son más que una forma de solucionar reacciones en vez de buscar la causa del problema.
¡Atención que vienen curvas! Este post contiene imágenes desagradables (reales), pero que no dejan de ser una realidad.
Muchos esconden, en la medida de lo posible, sus síntomas al resto de la población por miedo a ser señalados, al sentirse como los enfermos de la peste, bajo las miradas de asco del resto.
En comparación con otras emociones, el asco no ha sido excesivamente tratado, ni ha gastado tantas páginas y tanta atención por partede los especialistas en el tema. Quizás esto se deba precisamente a su carácter asqueroso, contaminante y repugnante. Éste limitaría sus posibilidades como objeto de estudio a científicos pudorosos: lo asqueroso contamina todo cuanto toca. O quizás se deba a su función social: el hecho de que funcione como un poderoso mecanismo de cohesión social y control, de manera que todo aquello que atente contra el orden establecido, nos resulta desagradable, inmundo y nauseabundo […]. Y eso, por-que lo asqueroso no sólo provoca rechazo y aversión, sino también fascinación y atracción, el tipo de fascinación que llamamos morbo […]. Si atendemos al asco y rechazamos todo aquello que lo sea, estamos atendiendo al orden social establecido….
La app sería diseñada para pacientes, pero que ayude a médicos y profesionales a descubrir la influencia de ciertos alimentos sobre la salud de las personas.
La idea es crear una herramienta que registre alimentos y síntomas con el fin de identificar mediante la recopilación de estos datos, qué alimentos son los que afectan a determinadas personas provocando una reacción o síntoma. Generando así, métricas de relación entre ambos, para poder facilitar el trabajo de los profesionales y abrir nuevos campos de investigación.
Antes de comenzar con el proceso de investigación intentamos comprender cual era la base del problema en referencia a algunas enfermedades.

Resulta que algo que nos puede parecer tan simple como la alimentación, es el causante de un gran número de enfermedades y afecta a una cantidad considerable de personas. El problema, es que no se tienen datos relevantes como para saber diagnosticar la causa o efecto de muchos de ellos. Existe una gran número de casos o enfermedades en los que sí se sabe la causa y por ello cierta solución, pero siempre se basan en la prueba y error hasta saber los motivos, haciendo pasar por difíciles momentos a las personas hasta conocer la causa.
Parte de la problemática viene por cómo podemos hacer entender a la población (y ciertos médicos), que existe un gran número de reacciones que vienen derivadas de lo que comemos. Gran parte de los pacientes entrevistados confirman que casi ningún médico hace incapié en la dieta y va directamente al recetario de medicamentos.

Si se consiguiera llevar un registro organizado de lo que se ingiere y los síntomas que esto provoca (adecuados a cada enfermedad) se podría llegar a diagnosticar que es lo que está afectando a cada cuerpo.
Además, como la gente es bastante escéptiva a la hora de usar herramientas de este tipo, puesto que no existen muchas o están enfocadas a otros factores “menos relevantes” de la salud, llegamos a la conclusión de que si un médico te da una herramienta, automáticamente se genera una mayor confianza en el producto por parte de los usuarios. Se consigue una adaptación al hábito con mayor facilidad y registran los datos con más seriedad y control. Solamente por la habituación de la población de ir a un profesional y confiar en lo que le receta o sugiere.
“Una persona es organizada cuando guarda sistemáticamente las cosas en función del significado que tienen para ella.”

Actualmente, la solución que ofrece la medicina occidental es el uso de ciertos medicamentos, ya sea de manera tópica, oral, inyectada… algunos de estos tratamientos no pueden ser de una duración continuada por los efectos nocivos sobre la salud de las personas y otros son de por vida sin saber exactamente las consecuencias a largo plazo.
Me reitero ¿Es esto la solución a un problema, o simplemente una forma de tapar las consecuencias de algo generado por otro factor?
…nos quejamos de los pesticidas en la comida y nos comemos algo que parece ser bastante peor...
Gracias al proceso de investigación, dimos con diferentes personas que sufrían síntomas o enfermedades severas pero distintas entre sí, como son la psoriasis, el crohn, colitis ulcerosa, eccemas dishidróticos, celiaquía y más, pero que las cuales tenían 2 factores en común:
- La diagnosticación en base a un tratamiento de por vida.
- Que pese al escepticismo de algunos médicos todas las enfermedades fueron controlados gracias a la reducción en la ingesta de cierto tipo de alimentos.

Pero también existen otro tipo de usuarios como los intolerantes, alérgicos, o algo tan normal hoy en día como es la obesidad, que en algunos casos pueden llegar a ser peligrosas para la salud y vida de las personas.
Sean unas enfermedades u otras, todos están descubriendo qué alimentos son los que les afectan, han de recordarlos o apuntarlos de manera rústica y generar teorías que ellos mismos han de crear por los síntomas que sufren después de alguna ingesta de comida.
Si hacemos un cálculo del número de personas que se pueden ver afectadas por alguna de estas enfermedades obtenemos que existe la posibilidad de ayudar a un gran número de usuarios, generando gran cantidad de datos para su posterior uso médico:
La diabetes afecta en España a cerca de 6.000.000 de personas y provoca 25.000 muertes cada año, además de estar detrás de siete de cada diez amputaciones no traumáticas de las extremidades inferiores y ser la responsable del 16% de los casos de ceguera. “La diabetes es una epidemia de nuestro tiempo, la prevalencia en Europa supera el 8% y alcanzará el 9,5% en el año 2030, cuando pasará a afectar a más de 550 millones de personas en todo el mundo”.
En España no existe un registro oficial de pacientes de crohn y colitis ulcerosa, pero se estima que entre 84.000 y 120.000 personas tienen esta afección y se generan 5000 nuevos casos anuales en España.
En cuanto a la psoriasis la investigación constata que hemos pasado de una afectación del 1’4% de la población española, 15 años atrás, a la del 2’3% y sitúa la prevalencia entorno al 1.080.000 casos, en España.
La enfermedad celiaca aumenta cada año en España a un ritmo del 15% y ya afecta a un mínimo de 400.000 personas, cerca del 1% de la población, aunque se estima que “muchas más personas la sufren” pero no están diagnosticadas. El 75% de los celiacos de España está todavía por diagnosticar.
Entre el 20 y el 40% de la población española podría sufrir intolerancia a la lactosa.
Por desgracia todos los datos indican un aumento, en ninguno de los casos un descenso de diagnósticos…
Gracias a los avances en la tecnología, esta herramienta puede ofrecer una personalización hacia cada persona, enfermedad y síntomas, generando grandes beneficios en los usuarios y en su vida cotidiana. Revocando la pregunta de ¿por qué dar una “solución” en vez de buscar la causa del problema? y convirtiendo los datos en soluciones reales.
La herramienta, al ir aprendiendo por si sola en base a los datos registrados, podrá ir hallando patrones negativos en la alimentación de los usuarios consiguiendo mejorar la salud de los usuarios, señalando qué alimentos son dañinos para unos y cuales para otros.
