Cuatro cosas que hacer para navegar entre la crisis política

Foto: Alison Garcia

Son días muy agitados en la política guatemalteca. El proyecto político de Jimmy Morales, si es que había alguno, se desmorona con la renuncia de sus ministros y la manifestaciones que se forman en su contra.

En estos momentos hay un pulso muy fuerte entre los diferentes poderes (del Estado, oscuros, buenos, malos, pobres, ricos, etcétera) que podría definir el comino del país por años. Ya estamos experimentando los primeros síntomas de un gobierno en declive, quizás en el mismo camino que el del Partido Patriota.

Ante esta abrumadora coyuntura se encuentran millones de Guatemaltecos. Algunos enfrentados, otros confundidos y la mayoría expectantes. Se viven tiempos de incertidumbre y por eso me atrevo a escribir esta guía para no sentirme perdido mañana que todos volvamos a trabajar.

Todo con calma

No hay que alarmarse , mañana muy probablemente la gran mayoría de personas vamos a regresar al trabajo y a estudiar. La vida continúa, el país continúa.

Ya lo vivimos con la renuncia de Otto Pérez Molina. Tras su salida del gobierno todo siguió normal. Las cuentas de agua, luz y teléfono siguieron viviendo, el jefe siguió exigiendo resultados y la ciudad continuó colapsada por el tráfico.

Las cosas no van a ser diferentes ahora con la crisis que enfrenta Jimmy. Vivimos en un país en donde el Estado está tan ausente que cuando realmente no aparece, ni nos damos cuenta.

Informarte bien

Entre todo este caos habrá quienes intenten venderte todo tipo de noticias en redes sociales. No le creas a nadie (ni a mi). Mantén cierto escepticismo. Infórmate por varios medios de información tengas o no duda de la objetividad de lo que te están diciendo. Hay radio, televisión, páginas webs, lo menos que hay son excusas.

El arma más poderosa que tenemos en contra de la desinformación, las mentiras y la difamación es el verdad.

Discute

No tengas miedo a discutir, defender o argumentar con otra persona. En buena medida debatir hace bien, siempre que se haga con respeto y calma. Esta bien no estar de acuerdo.

Reflexiona sobre lo argumentos de las demás personas y los tuyos propios. Valora a las personas por su carácter y sus ideas.

La violencia no se justifica

No provoques ni caigas en provocaciones. La violencia no se justifica. Es inaceptable sin importar lo que pase.

La realidad es muy compleja, se honesto

Nadie tiene todas las respuestas simplemente porque nadie conoce absolutamente toda la verdad. Por eso debemos ser honestos al reconocer lo que nos consta y no.

La situación es demasiado complicada para enfrascarse, o dejarse llevar, por discursos entre ideologías, verdes contra colorados diría Cantinflas. También es improductivo ponerse a buscar culpables o pelearse por quién tiene la razón.

Nunca olvides nunca tu sentido común.