Ya pinte el atardecer

Ya pinte el paisaje solo faltan tus ojos. 
Ya colgué la hamaca entre un pino y un ciprés.
Ya encendí la noche. Calibre la luna a cuarto menguante y puse sobre el cielo algunas estrellas. 
Reuní la leña para la fogata y use dos fósforos para encenderla. 
Compre la cena y el reflejo del cielo sobre el lago.
La pedí para llevar en un restaurante fino, sofisticado, de esos con mariscos y cortes raros. 
Puse todo en una canasta. Acomode la botella de vino, la carta que te escribí y las ganas de verte. 
Llegue a las 8, una hora más temprano de lo acordado. 
Me fui a las 10, decepcionado. 
Me hicieron falta tus ojos aunque de eso nadie se entero. La lluvia se encargo de lavar todo.
De enfriarme, de quedarme así, esperando un atardecer y otros ojos como los tuyos.

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