Hablando sobre nuevo periodismo y crónica

En 1997 Tomás Eloy Martínez llamaba a empuñar para sostener el arte de contar buenas historias y con rigor profesional en medios que no logran encontrar el rumbo en medio de los profundos cambios culturales y tecnológicos que se viven. Dando origen a la apuesta y la esperanza del periodismo escrito , La crónica narrativa.

Quince años después, Revistas como Rolling Stone, Gatopardo, Etiqueta Negra, Soho, el Malpensante, mantienen el genero como apuesta de muchos cronistas.

Se empezo a denominar non fiction al nuevo periodismo despues del auge que tuvo en los Estados Unidos en sus inicios con obras como las de Capote. Su origen remonta alrededor de 1880. En este genero se utilizan todos los recursos narrativos para hacer mas viva la noticia. Se busca mantener “el yo del sujeto literario y el derecho a la subjetividad”.

Al utilizar recursos propios de la novela los cronistas debieron soportar los embates desde el propio periodismo, con cuestionamientos acerca de las historias que escribían, bajo la sospecha de que eran invenciones y luego el mundo de los escritores los identificó como amenaza.

Bajo este dilema la cronista Leila Guerriero plantea “Si la pregunta es cuál es el límite entre el periodismo y la ficción, la respuesta es simple: no inventar.” Ademas autores como T.E Martinez expresa que las noticias mejor contadas son aquellas que revelan, a través de la experiencia de una sola persona, todo lo que hace falta saber”. Destacar lo particular en contraposición con lo abstracto y lo general es vital..

“Si la pregunta es cuál es el límite entre el periodismo y la ficción, la respuesta es simple: no inventar.”

La crónica periodística: debe realizarse bajo la urgencia del trabajo acotado de los medios de comunicación, con plazos exiguos de cierre. Por eso el escritor y cronista mexicano Juan Villoro define a la crónica como “literatura bajo presión”. Por estas urgencias y esta fe en las herramientas de la literatura para narrar de mejor forma los hechos, tomando:

  • de la novela, la capacidad de narrar desde el mundo de los personajes
  • del reportaje, los datos inmodificables
  • del cuento, el sentido dramático en espacio corto y la sugerencia de que la realidad ocurre para contar un relato deliberado, con un final que lo justifica
  • de la entrevista, los diálogos
  • y del teatro moderno, cómo montarlos.

“Podríamos seguir diciendo que a los mejores textos de periodismo narrativo no les sobra un adjetivo, no les falta una coma, no les falla la metáfora, pero que todos los buenos textos de periodismo narrativo son mucho más que un adjetivo, que una coma bien puesta, que una buena metáfora”.

“Podríamos decir, entonces, que el periodismo narrativo es una mirada, una forma de contar y una manera de abordar las historias”.