Una idea que ya no me pertenece

Hace un par de años, y como si fuera un experimento, armé mi página Javi Fernandez para mostrar mi trabajo. Allí subía audios, algunos videos y fotos del día a día en la radio y la tele. Para muchos eso podía generar cierto interés, pero en mi interior imaginaba que una comunidad de este tipo necesitaba un disparador, mas que nada porque ya tenía una web en donde publicaba lo mismo.

Al poco tiempo noté que las redes tienen su finalidad. No son todas iguales y no deben tomarse como un copypaste digital. Multipostear no significa abarcar más. Así que decidí, luego de leer muchísimo sobre este apasionante tema y separar las aguas.

En primer lugar, dejé (la página de) Facebook y Twitter para el humor. En Twitter me centré en lo coyuntural. Un chiste, una reflexión, fútbol, tendencias y tele en vivo. Lo que ahora causa risa y en un rato ya no (tanto). En Facebook opté por una opción más atemporal: sólo postear imágenes que iba encontrando con una simple bajada. Una por día. Y de yapa, algún que otro chivo de lo que estoy haciendo.

Multipostear no significa abarcar más.

Ambas comunidades crecieron increíblemente. Casi el triple desde que comencé con esta planificación. Pero en realidad esto no es para hablar de números sino de algo que me impactó y mucho: noté que empezaron a llegar mensajes de los lectores con imágenes. El número fue creciendo a tal punto que ya no buscaba más fotos, sino que recurría a la bandeja de entradas en donde me esperaban decenas de imágenes que iban capturando los usuarios.

Esto quiere decir, que mi página ya no es mi página. Es de todos los que colaboran. Y es genial! Por eso es muy importante para mi mencionarlos cuando subo la foto. Porque es devolver la gentileza. Detrás de esa mención, hay alguien que se tomó el tiempo en escribirme y dejarme una imagen. Vinculando con el código de humor de la página.

En Twitter me centré en lo coyuntural. Lo que ahora causa risa y en un rato ya no (tanto). En Facebook opté por una opción más atemporal: postear imágenes que iba encontrando con una simple bajada. Una por día.

Este proceso colaborativo me recuerda a un antecedente. Hace 6 años, organizamos una fiesta a beneficio desde un webshow de humor (transmisión por internet) . Yo conducía el programa, que tenía una rutina de contenidos. Pero la participación de la gente era tal, que lograba direccionar al programa para donde más les gustaba. Un ida y vuelta pleno. Cuando surgió la propuesta de la fiesta solidaria, muchos espectadores formaron parte de la planificación del evento. Algo que no me esperaba por nada del mundo.

Esto significa para mí algo parecido. Mi ámbito es el humor y que la gente entienda el código me llena de alegría. Que diariamente lleguen tantos mensajes confirma que este espacio es tan propio para mi, como para ustedes. Y eso, es ni más ni menos, una de las cosas más linda que tiene la comunicación.

Si quieren sumarse, la página es Javi Fernandez.
En Twitter @JaviFernandez