Ayampe, Manabí, Ecuador | Fotografía: Juan Carlos Donoso

El trabajador del futuro es nómade.

Cuatro reflexiones sobre una parte del futuro del trabajo de la cual no se habla tanto: las personas.

Pero primero algo de contexto.

En algún momento durante el 2016 en una de nuestras habituales caminatas con Victoria Watson, tuvimos esta extraña conversación sobre convertir a toda la ciudad en nuestro espacio de trabajo.

A partir de ese día, hemos dedicado algo más dos años a plasmar esa visión en Nomady (www.nomady.io).

Nomady fue creado para personas que desean vivir su actividad laboral sin restricciones de espacios o geografía. Personas o equipos que, por decisión y búsqueda propia, no desean trabajar en una oficina fija de 9 a 5.

En el camino tuvimos el apoyo de talentosos colegas y la gran fortuna que Pato Facal se sume para hacer crecer esta visión.

1. Los Nómades Modernos.

Los humanos hemos vivido como nómades prácticamente el 99% de la historia de nuestra especie.

El auge de la industrialización es tan reciente en comparación con la historia de nuestra especie que simplemente es minúsculo.

Sin embargo, de alguna forma es en este período de la historia moderna donde se da forma y se consolida hasta el día de hoy esta noción general de que la actividad laboral debe suceder en:

  • Un espacio determinado (fábricas u oficinas).
  • De una forma definida (jefes, empleados, roles y habilidades específicas).
  • En un horario establecido (jornada laboral).

Hoy 200 años después esta noción no sólo es anticuada sino que ha comenzado a desmoronarse.

El trabajador del futuro es en esencia un nueva versión de nuestros antepasados nómades.

Es un nómade que recolecta habilidades y caza oportunidades laborales sin establecerse en una locación, rol u horario fijo. Es independiente por naturaleza y cuando lo requiere genera vínculos y comunidades esporádicas dependiendo del proyecto.

Este tipo de trabajador existe y ya no se limita a los diseñadores o programadores independientes, hoy puede ser un abogado, arquitecto, terapeuta, profesor, contador, emprendedor, empresario o empleado remoto. Las posibilidades son casi ilimitadas.

2. Humanizar el trabajo.

Los lugares de trabajo están evolucionando más rápido que nunca y estamos viendo cambios dramáticos en dónde, cuándo y cómo trabajan las personas.

Dentro de diez años, tu lugar de trabajo podría ser irreconocible de una oficina tradicional. El trabajo se está volviendo más digital y sin embargo cada vez es más necesario una experiencia más humana.

Cuando pensamos en dónde trabajamos, casi siempre olvidamos que estos lugares tienen un impacto directo en nuestras vidas, nuestro bienestar y la calidad de nuestro trabajo e interacciones. Trabajar debería ser sencillamente una experiencia placentera.

Como individuos estamos en una transición de entornos de trabajo prefabricados hacia una variedad de hábitats enfocados en el bienestar integral de sus ocupantes.

Es importante entender que cada persona es diferente y tiene un conjunto de requisitos únicos para lograr el máximo de inspiración y rendimiento. La gran mayoría soslayamos esto hasta que sea hace completamente evidente.

Solo como ejercicio, los invito a googlear sobre niveles de productividad fuera de una oficina. Los datos son innegables.

3. Ciudades más eficientes.

Una experiencia de trabajo más placentera puede ser aquella que fomenta la diversidad de opciones en cuanto a lugares y comodidades, pero que sobretodo presta atención a los detalles.

Una posible solución es ofrecer ambientes donde las personas se sientan física y emocionalmente inspiradas y productivas. Y hoy, esos lugares ya existen.

En las ciudades estamos rodeados de lugares increíbles, que pasan desapercibidos, muchos cuentan con todo lo necesario para albergar a trabajadores temporalmente.

“Estamos resignificando el uso del espacio urbano, desbloqueando el acceso a espacios inspiradores en la ciudad. Desafiando la idea de que en las ciudades no hay espacio disponible.”
Victoria Watson.

Al desafiar fundamentalmente cómo interactuamos con la fisicalidad de lo que nos rodea vamos a hacer un uso más eficiente, honesto y consciente de la infraestructura ya existente en el planeta y así fomentar experiencias memorables en los trabajadores nómades.

4. Experiencias memorables.

Además de acceder a entornos adecuados para trabajar, los espacios son en definitiva la escenografía dónde se desarrollan todas las personas.

Cuando las personas trabajan en lugares que no los empoderan, se sienten desconectados de su propósito, de sus colegas, de su familia, amigos y de toda la comunidad.

“Your purpose isn’t your work. Your purpose is being who you are.”
Karen Curry.

Al elegir tu propia experiencia de trabajo, estás a cargo de crear tus propias condiciones de motivación e inspiración, y así garantizar que puedas dedicar tu tiempo a desarrollar tu propósito.

No existe experiencia más memorable que ser quién realmente eres.


Cada vez que camino por Buenos Aires y recorro específicamente la calle dónde se manifestó la idea de cambiar como el mundo trabaja, reflexiono acerca del futuro.

Soy consciente que vislumbrar el futuro del trabajo es como intentar iluminar un planeta apuntando al cielo con una linterna. Es simplemente inútil.

Es por eso que junto a Victoria y Pato decidimos construir nuestra propia versión del futuro. Ahora. En el presente.

Si quieren conocer más acerca de Nomady pueden seguirnos en Facebook e Instagram.

¡Feliz futuro!