En España alrededor de 138.000 animales se abandonan al año, los cuales son recogidos por organizaciones como la Protectora de Animales y Plantas Baix Vinolopó de Elche.
La protectora no recibe ningún tipo de ayuda por parte del Ayuntamiento y se sustenta únicamente por sus voluntarios, los donativos y las ventas que puedan tener en sus mercadillos.
A diferencia de las perreras, en la protectora no se sacrifica. Funcionan mediante lista de espera; cuando un perro sale adoptado, otro nuevo entra.
El albergue dispone de un amplio abanico de medicamentos y curas, ya que en muchas ocasiones los animales llegan muy malheridos o enfermos.
Cuando el animal presenta alguna herida el personal voluntario se ocupa de inspeccionar la zona y curarla, como en el caso de Valentín que tuvo que ser atendido por Ana y Laura.
Otro de los problemas a los que se enfrentan los voluntarios cada día es la falta de apetito que sufren algunos de estos animales como consecuencia del estrés y el nerviosismo.
Esta es la imagen que desean ver todos los perros de la protectora: la puerta de su jaula abierta esperando a que el animal la cruce en busca de libertad.
Un paseo de mañana y otro de tarde durante 45 minutos cada uno. Marga y Antonio están entusiasmados saben que son los instantes más felices que viven día tras día estos animales.
Y después de la jornada cada animal a su jaula. Se acarician en la valla en busca de afecto, y así lo harán hasta que encuentren un hogar y esas caricias sean humanas.