Fotografía publicada en su Twitter por Santiago Arau, el 19 de septiembre (@Santiago_Arau)

Solo estamos aquí por pequeños detalles

Nuestro destino se decide en batallas invisibles

Hace exactamente un mes, mi vida cambió.

O, al menos, eso quiero pensar.

Me encontraba en un momento totalmente negativo, con una actitud de rechazo ante la vida. No me gustaba donde vivía. No disfrutaba del todo mi trabajo. No me encontraba bien físicamente… Todo estaba mal.

Y, entonces, la tierra tembló.

En menos de 120 segundos, todas mis prioridades se reorganizaron.

A las 13:17 del 19 de septiembre, dejé de pensar como pensaba. Tuve que hacerlo.

Estas últimas semanas he visto como mucha gente a mi alrededor sufría. Perdía a su familia. A sus amigos. Su hogar.

He visto como mucha gente se quedaba sin nada.

Es un gran cliché que, cuando uno vive una experiencia semejante, reflexiona sobre su vida de forma profunda. Marca, de alguna forma, un punto de inflexión.

La realidad es que, a medida que se regresa a la normalidad y el trauma va quedando atrás, nuestra perspectiva recupera su forma, y se parece de nuevo a la que teníamos “antes de”.

Sin embargo, también es cierto que nunca volvemos a ser del todo los mismos. Lo que hemos vivido nos cambia, irremediablemente, para siempre.

Tiene que hacerlo.

Es inevitable.

¿Cómo no cambiar cuando sabes que solo estás aquí, escribiendo este texto, por una mera cuestión de suerte? Porque te encontrabas 500 metros más al norte, o rentaste tu casa en esa zona de la ciudad, o decidiste salir de casa 10 minutos antes.

Detalles. Pequeños detalles.

No creo que a partir de ahora me convierta en alguien que no soy. Pero si sé que miro y veo las cosas de otra forma.

Ahora comprendo mejor la necesidad de ser solidario y ayudar a quien lo necesita. Soy un poco menos egoísta. Aprecio más la vida como el regalo que es. Valoro más a las personas que me rodean. Respeto más a mis conciudadanos.

No sé como evolucionaré con el tiempo. Pero si sé que el 19 de septiembre de 2017 cambió mi perspectiva para siempre.