La ciencia ficción hecha realidad

¿Qué tan escéptico eres hablando de la ficción?. Sin duda es una pregunta que muy pocas veces toca responder, la mayoría de esas pocas veces siendo tú mismo el que se hace el cuestionamiento. ¿Qué tipo de persona tienes que ser para no imaginar un mundo como el que presenta la cultura “Sci-Fi”?. Considero que es un asunto muy subjetivo, pero con tendencias hacia pensar que los ingenieros vemos ese mundo como algo 100% posible, la compañía Uber nos da un ejemplo de esto al contratar a un ingeniero de la NASA para poder comenzar a buscar cumplir su más grande sueño: los autos voladores.

¿Por qué razón buscar precisamente a un ingeniero para ese propósito?, ¿Cumple con ciertos parámetros de personalidad?. Es muy fácil relacionar a la ingeniería con los más locos sueños de la humanidad. ¿y por qué no hacerlo?. Sin duda los ingenieros son personas curiosas, analíticas y muy “peculiares”, en su mayoría tienen gustos muy específicos, lo cual nos lleva nuevamente a la relación con la cultura “Sci-Fi”. Desde inteligencia artificial, hasta la búsqueda de la inmortalidad, la raza humana está buscando expandir sus horizontes, apoyados en su mayoría con el poder de la imaginación y qué mejor aliado para este gran sueño que un ingeniero.

Pero lo que nos trae aquí no solamente abarca sueños y ciencia ficción, también la relación que tiene la ingeniería con la cultura y la economía es un tema extenso que vale la pena tratar. ¿Por qué no considerar a un ingeniero para realizar cualquier tipo de tarea?. Su pensamiento algorítmico les permite encajar tanto en desarrollo e investigación, como en recursos humanos. Desde el punto de vista de las organizaciones, todo es un problema. ¿Qué hace un ingeniero?. Exacto, resuelve problemas, es por esta razón que las empresas en México están hambrientas por talento joven que sea capaz de resolver cualquier tipo de problemática que se le presente.

¿Qué es lo que están haciendo las empresas para fichar talento ingenieril?. Algunas ofrecen sueldos demasiado atractivos para dejarlos pasar, oscilando entre $540,000 al año en posiciones “Junior” y $1,300,000 en posiciones “Senior”, hablando de gerencia de proyectos. Otras optan por ofrecer crecimiento laboral dentro de la organización, el ejemplo más común son las “Start-ups” que al ser relativamente nuevas, tienen sus puestos de dirección vacantes. Obviamente esto va de la mano con una que otra traba:

  • Se ofrecen estos altos puestos a cambio de un arduo y exhaustivo trabajo, muchas veces sin paga, el sueño es el pago.
  • Se les obliga a firmar un contrato que les prohibe realizar cualquier actividad relacionada a las requeridas para la organización.
  • Muchas veces va de la mano con el (a mi parecer) inmundo esquema de “becarios”, los jóvenes son obligados a realizar todo tipo de tareas a cambio de un sueldo equivalente a la milésima parte de lo que en verdad vale lo que aportan, sin mencionar los horarios desmedidos. Todo sea por el agradecimiento del primer empleo.

En mi opinión, la relación ingeniería-sociedad aún está dando sus primeros pasos, nosotros los próximos a estar en la lista de egresados de nuestras respectivas universidades tenemos la responsabilidad de valorar nuestro trabajo, independientemente de la tarea asignada. Muchas organizaciones consideran a los ingenieros jóvenes como “diamantes en bruto”, ya que poseen un gran talento y una gran ingenuidad, propia de la edad. Esto no está del todo mal, los estudiantes sin duda deben estar agradecidos con las empresas que les brindan un espacio en su nómina para aprender, y no deben preocuparse, todas estas grandes o pequeñas organizaciones están ya preparadas para lo peor, obviamente esperando lo mejor.

La sociedad ama a los soñadores, la tecnología actual (la cual era meramente un sueño hace algunos años) nos hace ser más soñadores aún, estamos preparados para un gran salto en el futuro, de la mano de todo tipo de personas: ingenieros, diseñadores, administradores, psicólogos, antropólogos, etc.

Lo que el mundo debe entender es que estos sueños deben apoyarse, muchos de los inventos de antaño fueron creados por gente considerada “demente” en su tiempo. En mi opinión es “nadar contracorriente”, no quiero ni pensar en los grandes descubrimientos que se quedaron en el camino por esta misma ignorancia: conceptos, leyes, teorías, aparatos que pudieron haber cambiado el mundo hace ya bastante tiempo. La raza humana debe dejar esa ignorancia para lograr trascender a una velocidad cada vez mayor, piénsenlo, si con tanta ignorancia se ha logrado tanto, lo que se podría lograr con un poco más de apoyo.

Fuentes:

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