Otro mundo.

¿Cómo pasar de Hong Kong a Shenzhen?

El 24 de Diciembre salí de Colombia, para iniciar mi vida como nómada digital, después le echo el cuento de qué es eso para mí con lo bueno, lo malo y lo feo. Aunque éste fue el artículo que me inspiró, para que se dé un idea del estilo de vida que estoy diseñando. Primero pasé por España para visitar a mi hermano Luis Carlos quien está viviendo allí con su familia (María y Olivia ❤). Después fui a Grecia como voluntario del WUDC Thessaloniki, Campeonato Mundial de Debate Universitario en Inglés, y acompañé a Nathalia en la competencia :)

Casi un mes después empezó la travesía por Asia, exactamente el 21 de Enero llegué a Hong Kong, que se merece varios posts para contar lo increíble que es. Por ahora empezaré con algo práctico que espero le sirva a una persona que se pregunte: ¿cómo pasar de Hong Kong a Shenzhen? Si igual no se lo ha preguntado, es colombiano (o tiene pasaporte de alguno de estos países) y tiene la oportunidad de estar en Hong Kong, hágase la pregunta y vaya a Shenzhen. El tema de la visa, un dolor de cabeza que tenemos los colombianos, en este caso no lo fue.

De hecho se tienen que preparar más los gringos o franceses al viajar, el mundo al revés. Bueno, no es que se tengan que preocupar mucho, no pueden acceder a la “Special Economic Zone Tourist Visa” por 5 días.

Estados Unidos y Francia en la misma categoría que “esos” países. Tomado de Wikipedia [02-MAR-2016].

Resumen de lo que necesita:

  • Pasaporte vigente y con páginas disponibles. Una obviedad, lo sé.
  • 168 RMB / 25 dólares aprox.
  • 1.5 horas del trayecto HK-SZ.
  • Seguir los siguientes pasos.

(1) Tomar un metro desde Hong Kong a la estación Lo Wu, el punto entrada al puerto en Shenzhen. Las tarjetas que se pagan previenen que uno se cole, pues cada tiquete tiene una entrada en la estación de la cual se parte y se debe bajar en la estación de destino que compró. Uno de los sistemas más seguros, pues si quiere hacerse el vivo y bajarse una estación más adelante no podrá.

Efectivamente me pregunté cómo se podría evadir el sistema.

(2) Una vez se llega a la estación, hay que seguir los avisos que señalan Shenzhen. Los anuncios son claros para extranjeros y visitantes. Antes de llegar al control migratorio hay que girar a la izquierda y subir unas escaleras eléctricas en el aviso que dice Port Visa.

(3) Arriba hay una sala de espera, cuando llegué estaba vacía y los “digiturnos” no servían. Así que fui directo a la ventanilla número tres. Aunque antes hay que llenar un formato con información básica: nombre, número de pasaporte, nacionalidad, etc.

Sala vacía, menos de 15 minutos en todo el trámite.

(4) Con ese formato se va a la ventanilla y revisan los datos. Después toman la foto, digitan la información y pasa uno directo a la ventanilla de pago. Son 168 RMB que al cambio del 28 de enero eran 25,54 USD.

Las cosas se devalúan, ésta visa ya venció, pero la experiencia de entrar a China me hizo más rico :) Experiencias > Cosas

(5) De inmediato el pasaporte pasa a la ventanilla de entrega donde le pegan la visa. Ahí todavía el proceso no ha terminado, pues después de bajar las escaleras es necesario llenar un formulario de “Arrival Card”, lo único que no tenía claro era el tren de regreso, con el sólo hecho de poner MTR HK bastó.

(6) En la fila de control migratorio revisan la visa recién impresa, chequean el pasaporte y que la foto corresponda a la cara de quien lo está entregando.

(7) Ya al otro lado es cuestión de seguir a la fila para chequear el equipaje, el cual pasa por unos rayos X. Se sale a la terminal y PUM se estrella con la China de verdá-verdá.

Hong Kong se siente occidental, ¡en Shenzhen sí entré a China! Como se ve en la foto de portada y en la siguiente, es otro mundo:

Nueva escala en mi vida: dimensión china.

Estaré compartiendo más fotos del viaje en mi Instragram o si quiere continuar la conversación por Twitter, allá nos vemos. Para recibir próximas publicaciones en su correo: