Reelección, cómo y para qué
Las declaraciones a favor de la reelección son simples, ingenuas e insustanciales. Mas basadas en los deseos personales y grupales, que en las necesidades de la colectividad. Por ello, no nos indican el cómo. Y, tampoco, aclaran su utilidad que, aunque ha sido constitucional en el pasado, por sí misma, no ha dado mayores resultados positivos. Solo es válida, cuando se explican -cosa que no hacen- los para qué, es decir los fines que se conseguirán, una vez que se ponga en práctica, en una sociedad que, en el pasado la ha sido usada, no para hacer progresar al país, desarrollar sus fuerzas económicas. Y mucho menos, para dar seguridad jurídica en el largo plazo. Solo ha sido, históricamente comprobado, utilizada como una expresión de capricho caudillista, una estrategia para seguir saqueando al país y una bastarda metodología para continuar embruteciendo al pueblo, a fin que cada día más, se comporte como niño dependiente y manipulable.
Pero, hay que empezar por el principio. Los constituyentes de 1982, establecieron la no reelección como una medida frente al peligro del retorno de los militares. Pero estos, mostrando una enorme capacidad de cambio que no encontramos en otra estructura de la sociedad, han aceptado disciplinadamente la ley, obedeciendo en todo a los gobernantes, excepto en los intentos por romper el orden constitucional. Por ello es que, si alguien quiere la reelección, tiene que convertirla en una acción legítima, que solo es posible por medio de la reforma de la Constitución, siguiendo las mismas reglas que orientaron su creación original. De allí que es inadmisible hablar, en forma jurídica y seria, de cosa juzgada, cuando la Corte Suprema no tiene competencia para reformar la Constitución. Y porque, incluso la resolución suya, no obliga a los congresistas ni siquiera a tomar en serio, ninguno de sus considerandos. A partir de lo anterior, es necesario, hacer la discusión previa en el Congreso, antes de reglamentar lo inexistente. Esto incluso tiene que ser comprensible hasta al más inocente “entrenador” de fútbol de barrio, de cualquier perdida aldea del país.
En fin, no solo es cuestión de determinar si es alterna o continua, sino además, como operara el sistema electoral. De forma que la oposición, tenga unas condiciones simétricas, de manera que el partido gobernante y su candidato, no entre al campo de juego -como hablamos incluso para los “entrenadores”- con ventajas, llevando quince jugadores calzados, frente a once descalzos, reclutados tan solo para hacer risible el espectáculo. En palabras sencillas: que la oposición, le pueda ganar al gobierno. En caso contrario, lo que estamos haciendo es retroceder a un chavismo fracasado, que nos dejara nada de nada.
Pero, como es natural, para no caer en la crisis moral que afecta la sociedad, en donde no importan los medios, hay que decir para qué, necesitamos la reelección. En el gobierno anterior, JOH, aprobó desde el Congreso un Plan de Nación, Visión de País, que nadie se acuerda siquiera, al extremo que ni el mismo gobernante lo menciona. Es decir que la reelección, no tiene finalidad concreta -más allá del capricho de unos o la acción vengativa de un grupillo de adolescentes en política- sino que la continuidad del festín, la protección de la espalda de los que han usado el poder para enriquecerse y hacerle daño a Honduras, pasando indemnes, sin que caiga sobre ellos el peso de la ley. Si esa es la finalidad de la reelección, nos lo deben decirlo de frente, dejando de tratar como si el pueblo fuera bobo y no supiera, incluso en las tinieblas de sus desesperanzas, que los 16 años de Carías no sirvieron para nada y que las coaliciones nacionalistas-zuniguistas y oswaldistas-militares, en vez de resolver problemas, más bien crearon las dificultades actuales. Especialmente, la consolidación del centralismo, la corrupción administrativa, la entrega de Honduras a los intereses foráneos y la destrucción de la cultura de la libertad y la democracia.
Si es lo que quieren, deben decirlo. Así, los que no aman a Honduras y a su pueblo, apoyarán la iniciativa, pasando por encima de la ley e incluso, comprometiendo la paz. Porque todos los intentos reeleccionistas, fuera de los citadas, han terminado en golpes de estado; o en revoluciones. Eso buscan?