7 Truquitos para acampar sin estrés

“¡No vuelvo a acampar!”. ¿Cuántos no hemos tenido una mala experiencia haciendo camping? La realidad es que muchas cosas pueden salir mal cuando estás a la intemperie, pero en la mayoría de los casos, los malos ratos se pueden evitar con una planificación adecuada.

Para que tu próximas vacaciones al aire libre sea no se conviertan en una historia digna de una secuela de “ Cast Away”, sigue estos consejos y te sentirás tan relajado como en un resort 5 estrellas.

1. Escoge el lugar

La improvisación no es recomendable para acampar. Es bien importante conocer los lugares en los que vamos a levantar el campamento. Si es posible, lo recomendable es hacer un viaje exploratorio para ver las condiciones. Si no puedes ir en persona, busca información en internet, algunos lugares tienen páginas oficiales o visitantes anteriores pueden haber contado su experiencia en blogs o portales como Trip Advisor. Si no encuentras nada, llama a la oficina de seguridad del parque o bosque al que planificas ir para que te den los detalles.

2. Prepara un plan

Todo comienza con un buen plan. Prepara una lista de las cosas que debes llevar, según el lugar en el que vayas a acampar (monte, playa, río, etc). Elabora también un menú para cada día con los ingredientes y utensilios que necesitas. Y, finalmente, revisa tu equipo de acampar para asegurarte de que está en buenas condiciones.

3. Viaja con lo necesario…

…o con lo que puedas cargar. El exceso de equipaje es una de las razones más comunes que mencionan quienes juraron no volver a campar. Esto se puede evitar si dejamos atrás aquellas cosas que no son indispensables. Aprovecha el camping para desconectarte de los electrónicos y experimentar una vida más simple. Son solo unos par de días, Netflix y Pokemon Go te estarán esperando cuando vuelvas a la “civilización”.

4. Lleva agua

El 65% del cuerpo está compuesto por agua, y lo recomendable es consumir de 2 a 3 litros diarios por persona. Sin embargo, si vas a estar explorando el monte o la playa a pie, y expuesto al sol, es posible que necesitas tomar más líquido. También debes tomar en consideración llevar agua adicional para cocinar y asearte un poco.

5. Aliméntate bien

La comida es otra de las grandes frustraciones de quienes dicen que odian acampar. Estar a la intemperie no significa que vas a pasar hambre o a comer mal. Parte de la planificación es hacer un menú para que puedas comprar todos los ingredientes que necesites. Considera platos que utilicen los mismos ingredientes y utensilios, y empaca de manera que no se vayan a dañar o contaminar. Prefiere alimentos que no necesiten refrigeración, en particular aquellos que te ayuden a tener más energía como carnes y vegetales enlatados, frutas, nueces, barras nutritivas y galletas integrales.

6. Por si las moscas…

El kit de primeros auxilios es esencial. No es que vas a operar a nadie, pero es importante que tengas contigo cosas básicas como medicinas para el dolor, alergias y crema antibacterial, además de un vendaje, alcohol y curitas. Si tienes alguna condición de salud particular, recuerda llevar tu suplido de medicamentos, y echa algunas dosis adicionales en caso de que decidas quedarte un rato más disfrutando la naturales. Es una buena idea, también, tener a la mano el número de un doctor en caso de emergencia.

7. Llévate la basura

Acumula la basura que vayas generando y llévatela cuando te vayas. Muchos programas de parques y bosques han perdido presupuesto y para poder seguir disfrutándolos hay que poner de nuestra parte. Considera también llevar equipos y utensilios reusables para generar menos basura, en general.

La práctica hace la perfección, pero puedes empezar con el pie derecho. Acampar no tiene que ser una pesadilla, en realidad puede ser de los momentos más memorables de tu vida.

¡Seguimos gozando!

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.