Cuba: Del Aeropuerto a La Habana

Mural en Cienfuegos

Después de hora y media tras mi primera experiencia detenido en el “cuartito”, por fin salía del Aeropuerto. Mi amigo “Moro” me esperaba (en serio tuvo demasiada paciencia… 2 horas, 2 horas!). Sólo había hablado con él por Facebook, nada más lo distinguía por una o dos fotos, confiaba en él pues una amiga mexicana me lo presentó y recomendó.

Lo vi, tal cual como en las fotos: moreno, robusto, trenzas largas y una seriedad que se notaba a leguas. Me saludó calurosamente, obviamente me preguntó el por qué de mi demora, le expliqué y se le hizo entendible.

Antes de tomar rumbo a La Habana, cambié dinero en un puesto oficial, en Cuba el manejo de las divisas es un problema y más contando que tienen 2 monedas, el CUC(dolar cubano como se le conoce) y el CUP(peso cubano). Un CUC equivale a un dolar americano y a 25 CUP. Para no entrar en detalle en el tema de la moneda, resumiré en que el CUC es manejado casi exclusivamente por los turistas mientras el CUP es para los locales.

Billete de 3 CUP

En el parqueadero del Aeropuerto nos esperaba un viejo (muy viejo) Mozvitoch, un auto ruso de hace al menos 40 años pero que en la isla todavía sigue vigente. Este en especifico, con rines de lujo, un sistema de sonido muy potente, verde y con llamas moradas. En él, dos amigos de “Moro”, escuchando lo último de reggaeton Cubano a todo volumen.

No era mi ambiente ideal, pero me sentía cómodo, pues en poco tiempo hablamos de mucho, las carreteras, la baja cantidad de autos y lo viejos que son, su costo en la isla(que es muy alto), el tipo de multas que tienen, el proceso para acceder a una licencia de conducción y más.

Pero lo que más me llamo la atención del camino, sin duda es la cantidad de propaganda política, todas con frases pro revolución de personajes como Fidel, El “Che”, Matri y hasta Hugo Chavez. Desde ese momento, sientes un poco de miedo de opinar respecto al tema, sientes que pierdes un poco de libertad.

Foto tomada de http://www.secoloditalia.it/files/2016/11/Fidel-Castro-670x274.jpg

Ignoré el tema en esta ocasión. Al llegar a la ciudad mientras íbamos en el auto mis nuevos amigos me mostraron espacios como la famosa “Plaza de la Revolución”, el centro deportivo, el malecón y el lugar donde se supone que vivía Fidel.

Al llegar al lugar donde me hospedaría, una casa familiar cubana que renta cuartos con permiso del gobierno (la forma barata de hospedarse), aún estando sólo a 2 cuadras del capitolio, las calles estaban hechas ruinas, las construcciones muy deterioradas y podías encontrar desde basura hasta animales. Daba algo de tristeza ver edificaciones increíbles en tan mal estado, la imagen que queda en la cabeza es la de un lugar que pudo haber sido grande.

Calles de la Habana

Cansado, pago el viaje a mis amigos (el trato era que me cobrarían 5CUC menos que un taxi), llego a la habitación que “Moro” me había reservado y a dormir.

Aunque mi primera imagen de Cuba no es la mejor, en mis siguientes historias mostraré cómo cambio de perspectiva y entiendo por completo cómo las personas son el motor de una sociedad y en este caso, cómo dan ese “son” y esa identidad. Por ahora pueden ver algunas de mis fotos en mi galería en 500px o de este viaje y mucho más en mi Instagram.