¿Qué hace que un hogar sea un hogar?

Cada persona, objeto y espacio tiene una historia.

Cuando vives en el extranjero, es decir, de inmigrante, es muy probable que tu casa no la sientas como tu hogar. A mí me ha pasado (solo en Buenos Aires he vivido en 4 casas distintas). Es muy común (y más siendo estudiante) vivir poco tiempo en un lugar, luego mudarte, volver a mudarte y así sucesivamente. Sin embargo, siempre es importante que uno pueda llegar a su casa y sentirse cómodo, relajado y que ese espacio sea tu espacio, ya que si bien no es el lugar donde pasamos la mayoría de nuestro tiempo, es el lugar donde nuestra mente se toma su break.

Esto se puede solucionar muy fácilmente. ¿Mi consejo? Decorar. Hoy en día se puede decorar una casa con muy muy bajo presupuesto, reciclando y a la vez practicando con los videitos de “How to” o visitando los famosos mercaditos de pulgas, con un poco de ganas y mucha creatividad todo es posible. El punto está en saber qué se quiere hacer. ¿Cómo? Buscando referencias en la comodidad de tu hogar. Pinterest, Instagram o Flickr ofrecen ideas increíbles y totalmente realizables por cualquier mortal.

A mí particularmente me gusta dibujar y pintar (me resulta un momento de relajación y distracción absoluta. Me atrevería a decir que es mi manera de meditar). Hace un par de semanas pinté unas frases motivacionales (citas) con tinta china y las pegué alrededor de la casa, entonces cada vez que las leo me dan ánimos para seguir, sonreír y sentirme bien en mi intento de hogar. Esto les podrá sonar a autoayuda, puede ser, pero a mi la verdad me ha funcionado. No siempre vamos a tener una persona que nos diga que podemos hacer las cosas y que somos geniales, así que ¡qué mejor manera que decírnolos nosotros mismos!

Por otro lado es importante mantener el orden. Si por ejemplo vives en un monoambiente (esas casas donde la cocina, la sala, el cuarto y prácticamente el baño es todo lo mismo) y dejas un pantalón, una camisa o hasta una media/calcetín a la vista ya no se siente la misma energía de equilibrio. Con esto tampoco quiero decir que seas Mónica (la de Friends) y que nunca dejes ni un plato sin lavar por un par de días o alguna ropa encima del sofá esperando a ser devuelta a su lugar, pero trata de que no acumule polvo. De igual manera uno lo siente. Cuando entres a tu casa y tu ojo comience a temblar, es momento de poner orden.

Hace un tiempo vi un comercial de Airbnb donde decía que cada viajero merece un hogar. Y me puso a pensar que tal vez son las personas las que hacen que el hogar sea el hogar. Capaz un par de muebles nunca podrían llenar el espacio que llena la familia o en este caso un buen roommate. Entonces es probable que esta nota vaya dedicada a esos jóvenes viajeros/estudiantes que están en busca de su humilde morada.

En fin, no es fácil lograr que tu casa sea tu hogar, tampoco es imposible, pero si es importantísimo. Llénalo de energía, disfrútalo día a día y crea siempre los mejores recuerdos en él. ¡Créeme, notarás la diferencia!

Jen!