Socialización del trabajo doméstico

Primera reunión del Zhenotdel de la regió d’Amour (1920)

“IdZ: Además de los derechos formales, los bolcheviques creían que la liberación de las mujeres sería imposible si no se socializaba el trabajo doméstico. Este es un enfoque muy interesante, incluso hoy sigue siendo un debate en el feminismo (marxista o no marxista). ¿Por qué cree que se centraron en ese problema?

Los bolcheviques se centraron en la socialización del trabajo doméstico porque creían que la liberación de las mujeres dependía de la autonomía económica y financiera con respecto a los hombres. Si una mujer debía depender de un hombre para que la mantuviera, su capacidad para elegir y tomar sus propias decisiones se vería imitada por el control económico. Además, los bolcheviques creían que la responsabilidad por el trabajo doméstico obstaculizaba tanto el ingreso de las mujeres al trabajo asalariado en igualdad con los hombres, como para alcanzar la igualdad de oportunidades en la educación. Para alcanzar la igualdad en la esfera pública, las mujeres debían ser liberadas de la carga desigual del trabajo doméstico que pesaba sobre ellas. Limpiar, hacer las compras, lavar la ropa y cuidar a los niños pequeños, en síntesis, todo el trabajo no remunerado que Marx definió como “reproducción de la fuerza de trabajo”, cotidianamente, insume una gran cantidad de tiempo. Los bolcheviques esperaban liberar a las mujeres de los aspectos más monótonos y pesados de este trabajo para permitirles participar entera y activamente en la sociedad. Realizaron muchos estudios sobre el trabajo y el tiempo, sobre la cantidad de horas diarias que las mujeres y varones de la clase obrera dedicaban al trabajo doméstico. Lo que veían es que después del trabajo, los hombres leían el diario mientras las mujeres lavaban la ropa. Socializaban con amigos mientras las mujeres cuidaban a los niños. Jugaban al ajedrez mientras las mujeres cocinaban, limpiaban y hacían las compras. En resumen, los hombres podían desarrollarse como seres humanos mientras las mujeres servían a la familia (y a los hombres). La solución bolchevique fue socializar el trabajo doméstico tanto como fuera posible: crear comedores públicos, construir lavanderías, crear guarderías y reducir el trabajo doméstico al mínimo. La gente que trabajara en esas empresas, tanto hombres como mujeres, tendrían buenos salarios y serían respetados como trabajadores. El trabajo doméstico, o una buena parte de él, sería socializado y remunerado. Las mujeres serían libres para buscar trabajo, educarse y disfrutar del tiempo libre en igualdad con los hombres. Los bolcheviques tuvieron una excelente idea, aunque el Estado fue demasiado pobre para hacerla realidad.”

Entrevista a Wendy Z. Goldman, sobre las mujeres en la revolución rusa. La Izquierda diario, Febrero de 2014

Miembros del Zhenotdel, Día internacional de las Trabajadores, Rusia, 8 de marzo de 1923

Bibliografia

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