10 consejos para ahorrar con un termo eléctrico

Utilizar un programador

Si estas mirando algunos termos electricos. Y si ya sabes cual comprar, a continuación os diré algunos tips, lo mejor es que adquieras un termo programable. Los nuevos modelos tienen incorporados un programador digital que deja ajustar la temperatura, la potencia y diferentes horarios de uso. De este modo, le podremos programar las franjas horarias que decidamos a fin de que caliente el agua y tenerla lista para cuando la necesitemos. El resto del tiempo, el termo se apagará sosteniendo el agua caliente y ahorrando energía.

Pero si ya cuentas con un termostato eléctrico más viejo, te invitamos a que compres un programador digital. Se trata de un temporizador que se conecta en el aparato y efectúa la misma función que los termos programables.

Calienta el agua en la madrugada

Puedes contratar una tarifa de discriminación horaria, o sea, que por la noche el gasto en el consumo eléctrico sea menor que por el día. De esta manera, aprovecharías para calentar el agua a lo largo de la madrugada y el desembolso será mucho menor.

Aumenta la temperatura del termo eléctrico

Al aumentar los grados de temperatura del termo, el agua, como resulta lógico, va a estar más caliente. De este modo, cuando la vayas a utilizar, abrirás más el grifo del agua fría para regularla, por lo que gastarás menos de esa agua caliente y va a durar más tiempo.

Evita apagar y encender el termo

Muy frecuentemente, pensamos que apagar el termostato eléctrico provocará que consuma menos energía. Pero no es de esta manera. Apagar y encender reiteradamente este aparato, gasta más que dejarlo encendido con programadores, y además puede dañar su funcionamiento. Por eso, no es conveniente hacerlo salvo que abandones la residencia por un periodo de tiempo.

Emplea un buen aislamiento

Otra medida para ahorrar en el consumo de los termos eléctricos, consiste en acrecentar su aislamiento. Con elementos aislantes como la lana de vidrio, se cubre la superficie del termo salvo su parte inferior, y evitarás que pierda aún menos calor. De esta manera, según la OCU, puedes ahorrar hasta treinta y seis euros por año, y contaminar hasta ciento treinta y dos kilos de CO2 menos.

Situar el termo eléctrico en el baño

Algunas familias que viven en chalés o bien casas individuales, instalan sus termostatos eléctricos en el tejado de la vivienda o en la calle. Esta medida, que trata de ahorrar espacio, puede provocarle daños por las inclemencias meteorológicas y un mayor gasto. De este modo, aconsejamos que el mejor lugar para ubicar el termo es en el baño, pues está mucho más cerca de las cañerías y tarda menos en calentar el agua.

Pone perlizadores en los grifos

Los perlizadores son unos dispositivos que se colocan en los dispensadores de agua (grifos y duchas), y que mezclan las gotas con aire para reducir la cantidad de agua. De esta manera, se reduce el consumo del agua de forma notable sin que tenga repercusiones para los usos habituales.

Evita ducharte todos y cada uno de los días en casa

Puede sonar un poco roñoso, mas la verdad es que, si vas al gimnasio o a la piscina, puedes bañarte allí en vez de en casa. Esto no quiere decir que lo hagas todos los días, naturalmente, pero sí los días que vas a practicar deporte. Asimismo, evita emplear la bañera lo menor posible, y en la ducha no dejes el grifo abierto mientras te estas enjabonando.

Aprovecha el lavaplatos

La mayoría de las familias usan el lavaplatos para lavar los platos, los vasos y los cubiertos. El resto de elementos de la cocina que están sucios se suelen adecentar a mano. Pero, si lo analizamos, la utilización de este electrodoméstico es considerablemente más eficaz que el lavado a mano. De ahí que, te recomendamos que metas todos y cada uno de los objetos que puedas en tu lavaplatos.