Beneficios para la humanidad — el caso de la energía solar

No sé bien cómo encarar este tema. Lo que quiero tratar acá deriva que cuestiones más amplias y complejas, se repite en otras circunstancias, con otros elementos, pero se repite, se repite el esquema.

Hace unos días leí que una de esas islas Unida a los Estados, tenía problemas con la energía solar. No entendí a primeras con ese título a qué iba el artículo. Problemas no es algo bueno, pero energía solar es algo bueno. Todavía en mi mente la energía solar es un sueño de un futuro tecnológico y limpio y me lo encuentro mencionado en un contexto real con total naturalidad y para colmo con una carga negativa.

Qué curioso. La ciencia es un paquete de técnicas para expandir la comprensión del extenso universo, desde lo más cercano a lo más distante. La tecnología es el armamento que desarrollamos con nuestra percepción científica para facilitarnos la supervivencia. Todo porque somos humanos, porque ningún otro animal a desarrollado tanto sus herramientas como nosotros y tampoco ningún animal ha sido físicamente tan deficiente como nosotros.

Es irónico tal vez, cómo somos en el devenir histórico, en la evolución, la criatura más desprovista de medios para sobrevivir y, aún así, somos los supervivientes más ruidosos e infecciosos de este pedazo de roca espacial. Como nuestra piel no resiste la temperatura de nuestro hábitat, nuestros huesos no resistiría la huída de un depredador, nuestro sistema digestivo no aprovecha al máximo los alimentos de la naturaleza. Pero por nuestra mano se ha descompensado el termostato global, nuestras manos han dibujado círculos de vacío en los bosques más colosales apreciables desde el espacio, por nuestra mano ha concluido la historia de varias especies animales de la manera más humillante (por un cuerno, por unas manchas, por jugar a que te atrapo)

Pero somos conscientes de ello y nos queremos refrenar. La humanidad como una sola persona, con sus pulsiones opuestas y complementarias, los que quieren destruirlo todo, los que quieren salvarlo todo, y entre medio los que viven. En nuestra evolución histórica hemos andado a tientas, a los sopapos, en la oscuridad, oyendo como algo cae al suelo y se hace añicos. Cuando nuestros ojos aprendieron a ver mejor (con todo lo que nos falte por mejorar nuestra visión) empezamos a ver el desastre que dejamos a nuestro paso.

Entonces tenemos esto: la humanidad caótica, el surgimiento de la ciencia, unos cuantos accidentes más, y la búsqueda de redención y corrección y reparación. Hemos hecho desastres buscando potenciarnos porque, claro, no somos boludos, y aunque no lo admitamos, en el espejo nos avergüenza nuestra impotencia (lampiño, frágil, desproporcionado). Ahora buscamos reparar el daño a la naturaleza y mantener nuestro poder tecnológico, reemplazando nuestras herramientas artificiales por otras más eficientes, no tan torpes y nocivas. Los mecanismos que siempre hemos accionado por medio de la combustión pueden ser ahora alimentados con la energía que hubo siempre, que explote el sol y nosotros aprovechémoslo.

¿Se dan cuenta qué genial es poder electrificar una casa convirtiendo y almacenando la energía solar?

Pero para Hawaii eso es un problema, así lo presentó la nota ¿Cómo? Lo entendí, no es que fuera una valoración subjetiva del que escribía la nota. Hay hechos. Donde hay luz eléctrica, hay centrales eléctricas. Las centrales eléctricas son estructuras gigantescas alzadas con muchos materiales y mucho tiempo de fuerza de trabajo y sobre una profunda ingeniería. Todo lo que irige una central eléctrica, que deberá ser maniobrada por el tiempo y la atención de un número de individuos humanos, todo ello debe estar respaldado monetariamente.

No es muy complicado, ofrecés un servicio que la central puede cumplir así que cobras una cantidad, lo justo, tal vez quieras sacar una buena tajada y no sea tan justo. Lo primero que debe cubrirse, y después harás tu ganancia, es el costo de la actividad de la central. Porque, si no lográs tener activa la central, no hay de donde sacar el dinero. Hablando de dinero…

Una familia en Hawaii parece que fue bastante astuta y usó algún excedente de dinero para instalar en su casa todo un techado de paneles solares, con eso cosecha suficiente luz solar para alimentar su casa y ya no necesitar su conexión con la central eléctrica. Listo, no tiene motivo para pagar a la central que sigue funcionando para suministrar electricidad al resto de los habitantes de la isla (que, no por decir isla, son menos que un montón de ciudades). Así es cómo esta familia, y algunas más que han seguido su ejemplo, ahora usan electricidad que no viene de una combustión que agote los recursos de nuestro planeta a la vez que contamina otros elementos del mismo. Excelente, hermoso ¿qué podría malir sal?

Bueno, parece que una parte importante de la población ha logrado adoptar este método y ahorrarse unos injustos y contaminosos gastos monetarios mensuales, sigue sonándome precioso PERO… hay familias que no están respaldadas por esta tecnología, hay familias que siguen usando electricidad de la combustión de recursos y contaminación ambiental de la central eléctrica. No necesariamente ha de tratarse de gente deshonesta, de gente mala que merezca que le vaya mal, tal vez se trate de familias que no tienen dinero contante y sonante para costear la instalación del sistema de paneles solares. No tengo idea de qué demanda tal instalación, me alcanza saber que todo beneficio tiene su costo. Y el PERO es que la cantidad de familias que por su cuenta no pueden instalarse los paneles solares, no son suficientes para costear la infraestructura de la central eléctrica.

¿A qué voy con esto? La central eléctrica es un coloso, no una familia, si se está ahogando se trepa por encima de los individuos. No es verdad que a Goliat lo pudiera derribar un David. La central eléctrica ofrece más electricidad que la que demanda el mercado. Intuyo que así se explica lo que ocurre en esa isla, realmente no me interesa instruirme mucho en economía. ¡¡Hay mucha electricidad producida por la central!! ¡Hay toda una central y muy poca gente a la que le sirva! A esas mismas familias les tienen que cobrar ahora, por el mismo consumo, por el mismo servicio, más dinero. Y gradualmente habrán menos familias dependiendo de la central eléctrica si más familias instalan paneles solares.

Aaaggh hay que concentrarse en aspectos cada vez más finos y ajustar el foco. Hay una porción de familias que debe sustentar la central eléctrica pagando más, esa porción de familias existe porque no tuvieron dinero para instalarse los paneles solares en un principio. O sea, los que van quedando son los que tenían menos dinero en un principio, que ahora tienen todavía menos porque les están cobrando todavía más ¿Cómo podrían resultar las cosas? No creo que todas las familias se cambien al sistema de paneles solares y después se cierre la central eléctrica por no servir a nadie.

La central eléctrica cerrará cuando no haya dinero que la sustente (sin tener en cuenta los intereses en sus ganancias de los dueños). La última familia que quede sin paneles no va a poder pagar todo el costo de la actividad de la central, primero porque es absurdo ese capital saliendo de un solo bolsillo y segundo porque se trata de la misma familia que no pudo en un principio instalarse paneles solares por las mismas dificultades económicas que desde aquel principio no han hecho más que agravar.

Entonces la central eléctrica va a cerrar más temprano que tarde. No habrá familia que pueda pagar el servicio eléctrico. La isla tendrá familias con energía solar y familias sin energía solar. Las familias sin energía solar no tendrán suministro eléctrico porque no habrá central eléctrica que suministre. Entonces la isla tendrá familias con luz artificial y familias sin luz artificial. Las familias sin luz artificial serán puntualmente las que en un principio no tenían una capacidad económica para modernizarse ni mantener un servicio que se convertiría en lujo. Entonces las familias más pobres estarán destinadas a ser aún más pobres en tanto no tengan con qué energizar sus artefactos que les faciliten la ya dificil tarea de producir y mantener sus vidas.

Y así es como tenemos que atender todos juntos al progreso científico. Tenemos que estar todos ahí donde ocurre las cosas. Todos digo todos, todos de todo el mundo todos, porque el intelecto no tiene fronteras así como no se puede matar una idea.

Porque la única solución para los apagados de Hawaii será la solidaridad y es de mala educación pedir un regalo, demandar un gesto de buena onda. No podés pedirle a una masa de individuos que sean solidarios pero sí podés demandarlo del representante de las masas. No hablamos de la solidaridad de ayudar a un desvalido a cruzar la calle, de prestar a un oído al alma triste o contener en un abrazo la furia del impotente. Hablamos de una solidaridad a gran escala. La de que los que tengan en exceso, cedan a los que no tienen en la medida fundamental. Y la única figura humana con la obligación de tal compensación social es el Estado.

Y ha sido un gran y agotador esfuerzo detallar esta mera observación de lo que expresó un artículo web sobre una islita. En otra ocasión será interesante hablar de escalas y jugar saltando de la escala de la isla a la escala de un país, a la de una región, a la de un continente, a la escala global, y dar un super salto a una escala superior y retroactiva, la escala histórica, donde se ha de replantear todas las otras escalas

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