Imprudencia peligrosa de Roberto Rivas

Me parecen muy irresponsables las declaraciones de hoy del señor Roberto Rivas ante un medio Venezolano según lo reporta La Prensa de Nicaragua. No es apropiado hacer comentarios ofensivos y ridículos sobre un tema tan delicado como es la próxima elección presidencial en Nicaragua. Es claro que los ciudadanos no se manifiestan en las calles por temor a ser garroteados o baleados por los agentes de la policía, los mismos que asesinaron a la familia Reyes Ramírez cuando venía de la Iglesia en Junio del 2015. Sin embargo, una rápida revisión a las redes sociales evidencia que los ciudadanos están utilizando estos medios electrónicos para expresar su desconfianza y repudio contra las cuestionadas elecciones del próximo domingo.

Señor Rivas hay una frase que dice: “Ten cuidado de lo que deseas, porque se puede cumplir”. Estas palabras me parecen muy sabias dada la coyuntura que se vive en Nicaragua. No sería motivo de sorpresa que en lugar de mil personas, sean veinte mil las que marchen hasta la sede del Consejo Supremo Electoral.

Me parece temerario tentar a la población en estos momentos. Recordemos las multitudes de personas que salían a ponerle el pecho a las balas de las fuerzas de Somoza durante la revolución. Este es el mismo pueblo. Un pueblo valiente con espíritu revolucionario. El deseo de libertad y justicia no emana del corazón de un líder, más bien brota del de todos los nicaragüenses.

Recalco que estoy en contra toda forma de violencia. Por esta razón, no me parece prudente que usted aparezca en los medios de comunicación con una amplia sonrisa diciendo que todo está bien. El pueblo puede ver esto como una afrenta más. Afrenta que puede provocar que el pueblo se despierte de su letargo político en medio de un proceso electoral manchado por toda clase de irregularidades, violaciones, y arbitrariedades. Recordemos el fallo de la Corte Suprema en contra de Montealegre y la negación de aceptar la candidatura de Luis Callejas.

Recordemos que si el pueblo nicaragüense decide levantarse en contra de todos los abusos de poder ni los nuevos tanques de guerra, ni todas las balas del arsenal nacional podrán detenerlos. No subestimemos a un pueblo que ya ha demostrado su valentía en muchas ocasiones a través de la historia. No alimentemos la violencia. Usted sabe que, como autoridad política, debe ser muy cauteloso con el poder que le ha confiado el pueblo.

Comandante, Jorge Estrada