Guillermo Barquero: “en las pequeñas librerías estamos en una habitación de nuestro hogar”

Entrevista por Jesús Bedoya
La editorial Lanzallamas, activa desde el año 2010, se propuso en un inicio rescatar obras descatalogadas y de relevancia dentro del ámbito literario costarricense. Hoy, esta intención primera se ha superado con creces, habiéndose colocado dentro del mercado editorial latinoamericano y constituyendo un catálogo de peso internacional. En esta breve conversación con uno de sus editores, el también escritor y fotógrafo, Guillermo Barquero, hacemos un recuento del camino que ha seguido Lanzallamas, la conformación de su catálogo y las novedades que ofrecen para esta nueva edición de la Feria del Libro en Costa Rica.
Creo que la editorial Lanzallamas ya ha logrado consolidarse en nuestro pequeño ámbito literario, sin limitarse a éste, claro está, puesto que hemos visto un proyecto ambicioso por rescatar autores de la talla de Juan José Saer, Mario Levrero o Ricardo Piglia, así como escritores igualmente relevantes en el escenario literario contemporáneo de América Latina: Andrés Neuman, Lina Meruane o Andrea Jeftanovic, por mencionar algunos ¿Cómo revisás, desde el ámbito personal, este proceso de consolidación de un catálogo de talla internacional?
Te puedo decir, con toda seguridad, que ha sido un proceso orgánico, por decirlo de alguna forma; completamente natural y necesario para nosotros como editores y lectores de literatura hispanoamericana. Nosotros iniciamos con el objetivo de reeditar obras costarricenses contemporáneas de alta calidad, que desgraciadamente estaban ya descatalogadas, pero que tenían fieles seguidores en círculos de lectores y amigos. Por eso rescatamos libros Alexánder Obando y Catalina Murillo, por mencionarte dos de nuestros primeros autores. En esos inicios tuvimos la oportunidad de visitar la Feria del Libro de Guadalajara, en la cual comenzamos a conocer escritores de afuera, editores, agentes y muchos otros actores del mercado del libro en español, lo que fue derivando en un interés mutuo entre estos autores y nosotros como lectores que vivimos y leemos desde Costa Rica y Centroamérica, en general. Nos fuimos dando cuenta de que a los autores y sus agentes les interesa tener sus obras en territorios tradicionalmente menores y pequeños, y que nosotros éramos un buen enlace entre ellos y sus potenciales lectores. Así se ha dado todo, hasta llegar a los clásicos que mencionás.
En esta dirección ¿cuáles son las características que buscan en una obra para ser publicada en Lanzallamas? Lo menciono, porque visto en conjunto, es posible visibilizar un catálogo bastante coherente.
Nuestro sistema de escogencia del catálogo es bien sencillo: publicamos lo que nos gusta, sin otras grandes consideraciones en el momento de la producción editorial de cada libro. Si algo nos gusta, buscamos sus derechos y negociamos o pedimos autorizaciones, hasta tener ese texto como parte de nuestro sello. No hay un solo libro de nuestro catálogo que no admiremos. Eso es lo que llamamos independencia editorial: publicar lo que nos dé la gana, lo que nos mueva.
Creo que, en tanto que la Editorial ha logrado introducir títulos y autores de relevancia internacional a un público lector costarricense, al mismo tiempo, escritores de nuestro país han logrado proyectarse a través de este catálogo allende nuestras fronteras ¿Cómo entendés vos, como editor y autor, nuestra literatura dentro de esos flujos continentales?
Eso que preguntás es muy importante, y lo relaciono con lo que recién te mencioné: nuestro catálogo está hecho de cosas que nos han impactado anímicamente, literariamente, y para nosotros es tan importante la primera novela de Byron Salas como un clásico de Manuel Puig o una novela de Lina Meruane, una autora consolidada y genial. Si alguien está en nuestro catálogo, su nombre se mezclará con el del resto de nuestros autores, por lo que hay un acuerpamiento entre clásicos, noveles, consolidados, archirreconocidos y apenas conociéndose. Un catálogo es una construcción temporal de lecturas, es una casa habitada, una casa rodante en la que viajamos todos.
Recién la Editorial ha publicado la novela “Mercurio en primavera”, el debut del joven escritor Byron Salas. Nuevamente aquí te pregunto, como editor y escritor ¿Qué encontraron en este título que los llevó a decidir publicarlo? Y cómo se inscribe, además, esta novela dentro del catálogo de la Editorial.
Esta novela de Byron es simplemente espectacular. Es una muestra de gran escritura, de gran imaginación y de fineza en la construcción de detalles, personajes y un lenguaje tremendamente cuidado ¿Quién no va a querer tener una novela así en su catálogo? Te cuento, anecdóticamente, que la noticia de que “por allí anda un manuscrito genial” nos la pasó un amigo editor, refiriéndose a Mercurio. Conseguimos que Byron nos la enviara y después de un par de lecturas bien cuidadas no quedaba mucho por decidir: era una novela para Lanzallamas, definitivamente. La novela, una vez incorporada al catálogo, es parte vital de él, tan importante como Escenario de Guerra, La ciudad o El beso de la mujer araña. ¿Por qué está, en definitiva, en el catálogo? Nos parece una gran obra literaria.

Finalmente, ¿Cómo concibes como editor de una editorial independiente, la gestión y el trabajo de las pequeñas librerías? ¿Entendés quizás que hay algún tipo de reciprocidad entre ambos esfuerzos?
Por supuesto que lo hay; somos familia todos, tanto las pequeñas librerías como los pequeños editores. Entre más seamos, mucho mejor para todos, porque nos apoyamos, nos distribuimos, nos leemos y nos recomendamos cosas. Nuestros libros en una cadena grande en la que no haya libreros, por ejemplo, valen tanto como un adorno o como cualquier librito de colorear mandalas; en las pequeñas librerías estamos en una habitación de nuestro hogar, comunicándonos de cerca con los lectores que nos han escogido por lo que les ofrecemos.
Esta entrevista aparece publicada en el boletín de editoriales independientes latinoamericanas preparado por la librería costarricense Frantz & Sarah en el marco de la XVIII Feria Internacional del Libro, Costa Rica (Agosto/Setiembre 2017)
