Siete pasos para captar la atención con tu nota de prensa

Photo credit: Wikimedia Commons

Los comunicados o notas de prensa son el Quinto Elemento, la Especia Melange, uno de los instrumentos esenciales en cualquier estrategia de Relaciones Públicas basada en earned media, y son una de nuestras principales armas cuando tenemos que ir a la guerra de la visibilidad y el posicionamiento… Siempre que esté cargada (si no lo está, nos arriesgamos a ser baja incluso antes de salir del cuartel).

De hecho, los grandes lanzamientos a prensa sirven para algo más que para mantener a los medios de comunicación y la industria informada de los últimos productos, servicios o acontecimientos de mi empresa. Van más allá. El primertarget de una nota de prensa es EL (LA) PERIODISTA. Siempre. Tiene que despertar su atención, apelar a su colmillo periodístico. Debes ser bueno con él (o ella) y alimentarle de noticias, de historias, de ejemplos, de datos interesantes. “Agua buena”, leía por aquí el otro día…

Teniendo en cuenta que los periodistas están inundados de potenciales historias, y literalmente asediados por empresas e instituciones que buscan su hueco, hacerle llegar algo diferenciado y que a la vez sea útil para él es básico.


1. Un buen titular es la campanita de Pavlov.

El comienzo de un comunicado de prensa es lo más importante. Un titular fuerte capta la atención de un buen periodista en busca de una buena historia. El título debe ser tan atractivo como preciso.

Los roedores opinan: ‘Dame veneno, que quiero morir’”… Whaaaaat???? Ardo en deseos de saber más. Cuéntame más. Shut up and take my money.

La Empresa Equis proporciona una nueva gama de venenos para roedores que son la buenísimos porque los han hecho con una inversión de I+D del recopón, que ha conseguido que el animal se sienta atraído por el olor del producto y lo devore con máxima alegría.”… Largo. Fuera. Sal de mi vista.


2. Consigue un match point en el primer párrafo.

Los periodistas son gente ocupada, y si has tenido la inmensa suerte de que hayan abierto tu correo, debes de asumir que la decisión la van a tomar después de leer el primer párrafo (con buena suerte) o la primera frase (con mala). Si pasas de esta distancia, quizá sea tu día, y quizás hasta consigas que el periodista lea el resto de tu mail en diagonal.

Así que tenlo en cuenta: cada punto importante deberías abordarlo en tus primeras frases. Los párrafos siguientes deben ser para la información de apoyo. Por cierto: olvida la negrita (yep), los colorines y las MAYÚSCULAS. Aunque sólo sea por una cuestión de netiqueta. No le estás escribiendo un email a tu sobrinito, se lo escribes a un profesional. Respétale, hombre…


3. Incluye datos, pruebas, evidencias, números.

Es fácil ser creativo.

Doy por hecho que eres marketera(o), publicista o periodista (en caso contrario puede que ni siquiera estés leyendo esto). Así que asumo que ya sabes que en esto, lo más difícil es ser riguroso.

Haz un poco de ejercicio con la parte derecha de tu cerebro y deja el arte para los artistas. El periodista quiere datos, números, pruebas de que lo que dices es verdad, le va a dar lo mismo si escribes como Góngora o si tu estilo es más como el de Chiquito de la Calzada. No te cuesta nada ponérselo fácil. Incluye los datos que demuestren tus afirmaciones y (seguimos para bingo) varios entrecomillados para abrirle el apetito. Y por el amor de Cthulhu, evita calificativos como “fantástico”, “magnífico”, “excepcional”, “irrepetible”, o “de-buten”.


4. Hazla gramaticalmente impecable.

Se supone que estamos creciditos como para saber que lo primero que se echa de “echo” es la hache ¿no? Pues eso. Aunque seas un hacha -con hache- de la escritura y hayas leído más libros que los ratones de la Biblioteca Nacional, un poco de buen proofreading a tiempo te puede salvar el culo frente a un talibán ortográfico (que, por si no lo sabes, en la sacrosanta profesión de periodista somos/éramos muchos).


5. Incluye tu información de contacto.

Fallo de amateur: no incluir ni un triste teléfono de contacto. Muy bien: ya tienes la atención del periodista y de su jefe… Pero no les has dado ninguna forma de ponerse en contacto contigo, más que una dirección de email genérica tipo “comunicacion@empresaequis.com”, o peor, el odioso “empresaequis@empresaequis.com”. Estás fuera, amigo.

Mejor deja tus datos, que no te cuesta nada. El número fijo del trabajo y tu extensión, tu móvil, tu correo de trabajo -con nombre y apellidos- y si hace falta, ofrécele hasta a tu hijo primogénito. Que sepan cómo llegar a ti. El típico “call to action” de los marketeros, pero en versión mundana.


6. Cortita y al pie!

Una página está bien. Dos párrafos es mejor. Dos páginas son garantía de papelera. Keep It Short And Simple. Joga bonito. Tiki Taka.


7. Personaliza.

Nunca es buena idea hacer un mailing masivo. Mejor dicho: es una muy mala idea hacer un mailing masivo. Personaliza el mensaje, no seas spammer. Intenta conocer personalmente a la gente a la que le envías tus correos. Ten en cuenta su trabajo, sus gustos, sus intereses, opiniones, hasta su cumpleaños si es preciso. Eso sí, no seas pelota. Pero personaliza, afina el target.


X: Special Bonus Track:

Por favor, vamos a empezar a utilizar la copia oculta (CCO) en los correos que enviemos a los periodistas…

Tenía que decirlo.