Así somos?

Hoy pensaba:

Así somos, temerosos por naturaleza, seres incapaces de tomar los riesgos necesarios para cumplir con el propósito en especifico para el que estamos aquí.

Así somos, sedientos de grandeza pero aterrados por los cambios que eso requiere. Desobedientes a su voluntad pero expertos en quejarnos de las consecuencias de nuestros actos.

Así somos, amantes de lo malo, seguidores de lo fácil, queremos seguridad en todo pero dudamos del único que es seguro. Adaptables a las personas que nos hacen ser mediocres pero rechazamos a aquellas que nos retan a ser mejores.

Así somos, nos gusta preguntarle pero nos enojan sus respuestas y volvemos a preguntar lo que ya fue respondido.

Somos buscadores de su gracia pero despreciamos su santidad, proclamamos su amor pero ignoramos su ley.

“Somos como la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra” Sin fe, sin convicciones…

Huimos, corremos, nos escondemos….

Dios me recordó que el no nos ve así, el tiene lo mejor para nosotros

La pregunta seria: hasta cuando optaremos por dejar de ser así? vamos a corresponder a su amor?

Dejemos de tener miedo a lo que Dios quiere hacer en, con y travez de nosotros. Dejemos de tener miedo a la gloria que ha depositado en nosotros, no nos paralizamos de terror ante el futuro que el solo para ti desde antes que tu nacieras.

Deja de huir de Dios, no corras de aquel que lo sabe todo de ti, aun lo que tu no sabes y temes, el ya lo tiene bajo control.

Si tienes alguna duda de sobre quien debes poner tu confianza, el salmista nos recuerda esa parte de Dios en la cual deberíamos pensar todos los días:

Salmo 139

Oh Señor, has examinado mi corazón y sabes todo acerca de mí.

Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; conoces mis pensamientos aun cuando me encuentro lejos.

Me ves cuando viajo y cuando descanso en casa.
 Sabes todo lo que hago.

Sabes lo que voy a decir incluso antes de que lo diga, Señor.

Vas delante y detrás de mí.
 Pones tu mano de bendición sobre mi cabeza.

Semejante conocimiento es demasiado maravilloso para mí, ¡es tan elevado que no puedo entenderlo! ¡Jamás podría escaparme de tu Espíritu! ¡Jamás podría huir de tu presencia!

Si subo al cielo, allí estás tú; si desciendo a la tumba, allí estás tú.

Si cabalgo sobre las alas de la mañana, si habito junto a los océanos más lejanos, aun allí me guiará tu mano y me sostendrá tu fuerza.

Podría pedirle a la oscuridad que me ocultara, y a la luz que me rodea, que se convierta en noche; pero ni siquiera en la oscuridad puedo esconderme de ti.
 Para ti, la noche es tan brillante como el día. La oscuridad y la luz son lo mismo para ti.

Tú creaste las delicadas partes internas de mi cuerpo y me entretejiste en el vientre de mi madre.

¡Gracias por hacerme tan maravillosamente complejo!
 Tu fino trabajo es maravilloso, lo sé muy bien.

Tú me observabas mientras iba cobrando forma en secreto, mientras se entretejían mis partes en la oscuridad de la matriz.

Me viste antes de que naciera. Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro.
 Cada momento fue diseñado antes de que un solo día pasara.

Qué preciosos son tus pensamientos acerca de mí, oh Dios.
 ¡No se pueden enumerar!

Ni siquiera puedo contarlos; ¡suman más que los granos de la arena!
 Y cuando despierto, ¡todavía estás conmigo!

No hay nada mejor que ser, lo que Dios ha planeado que seas!

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