Hay mucho en juego, en esta decisión

Diferencia entre prosperidad y dependencia

Una de las mas grandes aspiraciones del ser humano es la libertad. Tan importante es para las personas, que civilizaciones enteras han emergido o se han destruido en nombre de la libertad. Por eso podría parecer extraño que ya casi terminando las primeras dos décadas del siglo veintiuno, la mayoría vivamos inmersos en círculos de vida que nos restan precisamente libertad. Esos círculos inician desde la cuna, pasan por la educación primaria y culminan en un aula universitaria, donde después de mas de veinte años de «adiestramiento», nos licenciamos como potenciales «empleados». El título universitario o «cartón» como solíamos decirle entre mi grupo de amigos, nos sirve para garantizarle a nuestro futuro jefe, que somos personas dispuestas a «sacrificarnos» por su empresa, para que el alcance sus sueños. A cambio de un sueldo y si es posible de algunas prestaciones. Pero ¿que es lo que vamos a dar a cambio?, no solo es nuestro tiempo, nuestro esfuerzo, nuestro intelecto,
nuestra energia, nuestra personalidad, sino que tambien vamos a darle por un sueldo, gran parte de nuestra libertad. No digo con esto que al darnos un trabajo nos encadenen al escritorio, pero casi. ¡El horario de trabajo se respeta!, ¡La opinión del jefe es la que cuenta!, ¡Hay que cumplir las metas, no importa lo que tengas que hacer!,¡Si te equivocas estas despedido!,¡Hoy toca quedarse tarde!,¡Tus vacaciones tendrán que posponerse!, ¡Tu sueldo no puede pasar de cierto limite!, ¡Tus sueños tendrán que esperar!.

Son frases que es difícil para mi escribir, porque las he oído de diferentes jefes y diferentes empresas. Llegue a pensar que estudiando mas, obteniendo mas títulos un día iba a dejar de escuchar esa fraseología que busca reforzar la obediencia ciega a un esquema «mentalmente castrante». Pero después de varios títulos y carreras, vi que la situación seguía igual y que lejos de ganar mas libertad, adquiría mas compromisos, aumentaban mis gastos (que muchas veces servían para mostrar estatus ante los demás), vinieron las deudas y como resultado, perdí otro poco de libertad. Porque ahora mis acreedores también tenían algo que opinar acerca de «Cuales deberían ser mis prioridades y como manejar mis gastos». Esto hizo que mi grado de dependencia del trabajo fuera mayor. Si perdía el trabajo, no podría enfrentar mis deudas, ni mantener mi estatus. Así que no importando lo que viniera o lo que tuviera que aguantar, estaba obligado a mantenerme en un trabajo, donde tenia seguro mi sueldo cada día de pago.

Llegado a este punto, seguía preguntándome, «¿Cuál es la diferencia entre prosperidad y dependencia?», quería saberlo para cambiar de rumbo
y recuperar mi tan amada libertad. Porque no aprende uno a amarla tanto como cuando no la tiene.

De tanto buscar e intentar, un día me encontré con un sistema educativo empresarial, cuyo objetivo era, transformar la mente de las personas, para pasar de una mentalidad de «conformismo» a una de «éxito». Para percibir el mundo de «abundancia» en lugar de un mundo de «escasez». Para crear una vida de «prosperidad» y no solo de «riqueza» (que puede perderse tan fácil como se gana). Un sistema educativo permanente, que permite aplicar inmediatamente las habilidades aprendidas. Un sistema en el que los maestros son lideres exitosos, que han aplicado cada «onza» del conocimiento que nos quieren transmitir, en sus propias vidas y en las vidas de cientos de personas mas. Son empresarios de la «nueva economía» que tienen mucho interés en enseñar lo que saben, porque han comprobado que solo ayudando a otras personas a alcanzar sus sueños, pueden ellos mismos alcanzar sus propios sueños. Un sistema educativo que permite convertir a quien haga el compromiso y el esfuerzo en un empresario libre. Libertad es la gran promesa del negocio de redes o networking. Es la parte mas hermosa de hacer negocios de redes, porque ya es conocida la capacidad de generar ingresos superiores a los de un empleo, pero es la parte de «ganar» cada vez mas tiempo libre, que hace a esta forma de hacer negocios, sea mas conveniente que tener un «empleo seguro».

Sintetizando puedo decir, que la diferencia entre alcanzar «prosperidad» o «dependencia» economica, consiste en el curso de accion o el camino que elijamos. Por un lado la dependencia se alcanza enrolandose en un sistema educativo tradicional, que nos entrene para ser empleados. Cuando hayamos 
avanzado lo suficiente en esta vía, haremos lo necesario para buscar el mejor empleo posible, el mas seguro y mejor pagado. Después simplemente nos «acomodamos» a lo que venga y dejamos pasar el tiempo. Soñar es una costumbre que perdemos rápidamente, ya que cada sueño esta condicionado por factores externos como, aumento del costo de vida, endeudamiento, imprevistos y otros factores que alimentan nuestros miedos que se vuelven mas fuertes que nuestros sueños.

El otro camino, lleva a la «prosperidad» porque empezamos por educarnos, si, pero no en el sistema tradicional, sino en uno que enseñe los principios y valores de la «nueva economía». Yo lo llamo «Educación Plus», porque nos enseña lo que hacia falta para decifrar el código de la vida (crack the code). Este sistema nos invita constantemente a soñar y nos enseña como formar un equipo, es decir una red, que trabaje junto a nosotros por dos objetivos. Por cumplir los sueños de cada miembro de la red y por cumplir nuestros sueños como lideres de esa red. De forma que aplicando la Ley de Metcalf, el valor de nuestra red crece en forma geométrica, por cada nuevo miembro que se agrega. Mientras que en negocios tradicionales, el valor de negocio crece aritméticamente por cada miembro que se agrega. ¿Como traducimos esto?, en la «nueva economía» el enfoque es crecer en grupos, en tribus, en redes. De forma que todos los miembros se beneficien de a cuerdo a su esfuerzo. En la «economía tradicional», las grandes mayorías se cuelgan de los empresarios e inversionistas, haciéndolos ganar mucho a cambio de muy poco.

Estos son los dos caminos que se te presentan el día de hoy, ¿Cuál tomarás?.

Escrito por: Javier España