El día en que el mundo occidental aprendió el sentido del terror
Aglaia Berlutti
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El 11 de septiembre de 2001, estaba en Los Angeles visitando a mi mama, por unos días. Ese día ella tuvo que trabajar así que salió temprano y no quiso despertarme. Después de que se estrellara el primer avión en Las Torres, me llamó alarmada, pidiéndome que encendiera la televisión porque había una noticia preocupante. Cuando pude sintonizar un canal de noticias, vi que estaban narrando que un segundo avión se acababa de estrellar en la otra torre, lo que despejó la duda de si el primer avión se había estrellado por accidente. La siguiente hora no pude despegarme del televisor, mientras llegaban nuevos reportes de aviones desaparecidos. Uno de esos aviones había salido temprano de Nueva York, en el venia para Los Ángeles, el jefe de mi mama, Mark Burg, productor de la franquicia de películas de terror psicológico “Saw”. Fueron horas de angustia ya que Mark es un querido amigo de la familia, nos llevó varias veces a los sets de la Warner Brothers a presenciar como se filmaban películas o series televisivas tales como “Two and a half man” donde pude conocer a Charlie Sheen y a todo el elenco. Afortunadamente el avión de Mark no estuvo entre los secuestrados pero se generó en esos días un caos y falta de información que obligó a cerrar el gigantesco aeropuerto de Los Ángeles (LAX). Mi recuerdo mas fuerte de esos días fue el total silencio que envolvió a toda la ciudad. Ningún avión aproximándose al aeropuerto, muy pocos automóviles circulando por las calles. Muchas personas sentadas frente a sus casas adornadas con altares en memoria de los fallecidos el 11 de septiembre. Pero era impresionante ver sus rostros inexpresivos intentando explicarse “Como había pasado esto?” y “Que mas podía pasar de ahora en adelante?”. Ese día fui un testigo tristemente privilegiado del despertar de los norteamericanos al terror masivo. #JESEmprendimiento