La nueva experiencia de ser delgado

Desde el año 1996, cuando tuve un aumento de peso considerable, debido a cambios en mis hábitos alimenticios y costumbres, me había mantenido en un promedio de peso de 180 libras y talla de cintura de 34 pulgadas. El peso máximo, lo alcance en enero del 2016, veinte años después, llegando a pesar 192 libras. 
 
 Ya había logrado adelgazar varias veces en base a ejercicio y dietas.Los primeros intentos fueron entre el año 2000 y 2003, donde me registré en varios gimnasios, me inscribí en un club de natación y trate de comer de forma saludable, llegando incluso a habituarme a la comida vegetariana. Los resultados fueron visibles en poco tiempo, pero también en poco tiempo volvía a subir de peso. En el año 2003 me inscribí en el curso de bombero, logrando en base a ejercicio, llegar muy cerca de mi peso ideal, durante un duro año de entrenamiento que incluía, correr todos los días, natación los sábados y variados ejercicios propios de la profesión bomberil.

Cuando me gradué como bombero, a final de ese año, dejé de hacer ejercicio y en poco tiempo recuperé el peso promedio de 180 libras. La próxima vez que intente adelgazar seriamente, estuve tomando suplementos alimenticios y volví a tener buenos resultados, mientras los consumí, pero al dejar de consumirlos, invariablemente regresaba a mi peso promedio. Algo no estaba funcionando, pero no podía determinar, cual era el factor que me hacia fracasar constantemente, en el proceso de adelgazamiento.

Mas o menos en esa época, tuve la oportunidad de leer un libro llamado “Adelgazar Comiendo”, que me dio muchas respuestas respecto al proceso de metabolismo y pude entender que, mi mayor factor de fracaso era que, en estos veinte años, no había cambiado mis hábitos alimenticios y mi actitud hacia la comida. Aplicando lo aprendido en ese libro, pude ir cambiando de hábitos, pero lo mas difícil fue cambiar mi actitud hacia la comida. Para mi la comida ha sido una adicción, porque me ha generado compensadores ante situaciones adversas en la vida. Por ejemplo, fracasos familiares, laborales, amistades o profesionales. Muchas de mis expectativas de vida, no se estaban cumpliendo y esos deliciosos momentos de ingerir alimentos, en restaurantes caros, me hacían escapar de la realidad. Todo esto formaba un circulo vicioso, ya que padecer de sobrepeso, reforzaba la imagen negativa que tenia de mi mismo y afectaba mi autoestima. No creía merecer mejores oportunidades, una familia, un mejor trabajo, una casa hermosa, un nivel de vida alto. Ya que no era capaz ni siquiera, de controlar mi peso. En resumen, no podía manejar mi ansiedad.

Con el tiempo, fui corrigiendo varios de los factores, que me impidieron vencer el sobrepeso, entre ellos trabajar mi autoestima, con la ayuda de Claudia, mi psicóloga. Cerré círculos con el pasado. Adquirí conocimientos, que me hacían falta para ser un mejor trabajador, esposo, ciudadano y estudiante. Aprendí a cocinar, desarrollando un gusto por la cocina, que no tenia que ver con ningún compensador emocional, sino que por disfrutar del proceso de cocinar, compartir y aprender cada vez mas. Hice un cambio de carrera, después de muchos años de dedicarme a la informática, descubrí que tenia mucho talento y disfrutaba mucho de los temas económicos, políticos, sociales, educativos y desarrollo humano, así que encontré en una nueva carrera, La Administración Publica, las bases teóricas que me permitieron potencializar estos talentos y preferencias. Luego de eso una Maestría en Rediseño de Procesos y un Postgrado en Ingeniería de Negocios, completaron el circulo que me permitió descubrir mi pasión por el emprendimiento. Tiempo después, me di cuenta que la preparación en informática, me había dado herramientas maravillosas para entender, de forma privilegiada, las tendencias de la tecnología, en particular las redes sociales y la Web 2.0.

Uniendo todo esto y convenciéndome a mi mismo, de que era capaz de lograr, lo que me propusiera, tuve que pararme frente al espejo, en diciembre del 2015, para hacer un propósito. Adelgazar y tener un estilo de vida saludable y permanente a partir del 2016.

Esa semana, me encontré con mi amigo Suher, ex compañero de Bomberos, quien era un Consultor en nutrición y me invitó a utilizar sus suplementos alimenticios, para adelgazar, sin saber que era el propósito que me había planteado, unos días atrás. Me dejé guiar por él y desde la primera semana, tuve buenos resultados, reduciendo 4 libras. Esto me animó y en las siguientes semanas pude ver como las personas a mi alrededor notaban los cambios. Algunos me preguntaban, ¿estas enfermo?, pero otros sentían curiosidad y deseos de hacer lo mismo. Consiente de mis anteriores fracasos y teniendo un mejor control de mis ansiedades, puse en funcionamiento, mis mejores hábitos alimenticios y después de dos meses, dejé de tomar suplementos y me basé únicamente en mis hábitos para seguir adelgazando. Estando ya en el mes de julio, mes de mi próximo cumpleaños, 46 años, hice algo que no había hecho en estos 20 años, comprar ropa de talla 30. Toda la ropa que tengo me queda grande, incluyendo cinturones y hasta calcetines. Fue una experiencia emocionante, porque en todo este tiempo, pasé de largo por las tallas mas pequeñas, sabiendo que ni de milagro cabria dentro de esos pantalones.

También me gusta mas lo que veo en el espejo o en el reflejo de los vidrios en los almacenes. Ahora tengo la capacidad de elegir mi comida y las porciones que ingiero, sabiendo que de allí proviene la energía que mi cuerpo necesita, para ser productivo. He visto como soy capaz, de hacer mas tareas diariamente, necesitando dormir menos, sin sentir el cansancio de una jornada extendida de trabajo. He mejorado en los deportes superando los niveles que tenia en el año 1996, donde gané un premio nacional de aeróbicos y practiqué deportes como basquetbol, natación, bungie jumping, buceo, montañismo, ciclismo, surfing, entre otros. Ahora he jugado partidos de futbol soccer de dos horas, sin cansarme. Este año, corrí por primera vez la Carrera Nocturna “10K” organizada por la Municipalidad de Guatemala. Hago caminatas frecuentemente de entre 10 y 20 kilómetros, dejando mi vehículo en casa y caminando, de mi trabajo a la casa. Es decir, al adelgazar sanamente, he podido potencializar las funciones de mi cuerpo y cerebro.

Lo mejor es que los resultados se notan, se sienten. Esto no significa, que he llegado a la cumbre del éxito, aun me falta camino por recorrer para llegar a donde quiero llegar, pero significa que, después de 20 años estoy venciendo al sobrepeso y viviendo sanamente, de una forma que había olvidado que se pudiera lograr. Mi mejor regalo para los 46 años es tener una buena salud y estar muy cerca de mi peso ideal.

En lo personal creo que no hay emprendimiento mas difícil y beneficioso que el desarrollarse uno mismo, en todo aspecto. Eso es a lo que aspiro. Y lo que quiero compartir hoy con mis amigos.

Autor: Javier España-Simon
 
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Originally published at jesemprendimiento.blogspot.com on October 10, 2016.