
Manual para sobrevivir en el mundo actual
Quise resumir lo más posible, las acciones necesarias para sobrevivir estos últimos años de la «era industrial». Muchos aun tenemos la esperanza de «exprimirle» a este sistema, en vías de extinción, algunos beneficios y años de dependencia económica, especialmente quienes estamos bien acomodados en este esquema de vida, el cual llevamos muchos años aprendiendo y practicando.
Empiezo recordando que hay dos cosas que determinaron nuestro nivel de ingresos en la economía industrial. La preparación académica orientada
a ser empleados eficientes, estables, conformistas y obedientes. La segunda era la capacidad para obtener un empleo bien remunerado, que no solo ha dependido de la preparación académica antes mencionada, sino también de habilidades personales, relaciones sociales, estatus económico, conexiones con la política y en muchas ocasiones de una gran dosis de suerte. Siempre hemos entendido que la vida se trataba de estudiar veinte años, obtener un empleo estable por otros veinticinco a treinta años y esperar la jubilación, para finalizar la vida sin mayores contratiempos.
La buena noticia es que aun podemos lograr esto, al menos los que ya pasamos de cuarenta años y llevamos de quince a veinte años trabajando. La oportunidad se hace más cercana, si como yo, hemos trabajado para el gobierno de nuestro país, quien suele crear plazas de trabajo con beneficios
laborales por encima del promedio, que ofrecen en la iniciativa privada. Si tenemos la capacidad de crear conexiones con políticos, aun es tiempo para «escalar» en puestos, con su ayuda y pagando el precio que pidan, de forma que logremos aumentar nuestro salario y con eso irnos preparando apropiadamente, pensando en el «dorado retiro». Este soñado momento, lo alcanzarás si el sistema de previsión social de tu país, cuenta con los fondos suficientes para pagar prestaciones a todos los empleados que llegan a la edad de retiro. De lo contrario, el sistema pondrá trabas de cualquier tipo para que no puedas aplicar a la jubilación, en una especie de filtro, pensado en mantener bajo el nivel de prestaciones pagadas. Pero no te preocupes, eso solo pasa en países menos civilizados que el nuestro.
Por otro lado si tu trabajo es en la iniciativa privada, seguramente vas a tener menos beneficios, por lo que te recomiendo que extremes las previsiones para tu retiro. Por ejemplo, un ahorro que genere intereses y te pueda servir para intentar invertir. Digo «intentar» porque una verdadera inversión la va a hacer únicamente quien tiene muchísimo dinero o sea una persona rica, que no solo tiene dinero sino también una mentalidad de empresario que logra multiplicar el dinero, aun sin trabajar. Consejo sano, no te metas a «camisa de once varas», invertir no es para ti. En primer lugar, porque los ahorros de tu trabajo, jamás llegarán a un nivel adecuado para invertir, sin que pongas en peligro tu futuro. Un rico invierte mucho dinero pero si lo pierde, no se queda pobre. Tu corres el riesgo de perder tus ahorros para el retiro. Esa es una de las diferencias. La otra es que tu no sabes como multiplicar el dinero, tu preparación académica, nunca estuvo orientada a eso. De forma que si inviertes, lo harás sin experiencia y sin conocimiento, aumentando el riesgo de fracasar estrepitosamente. Te sugiero, algo que se adapta mas a la vida que estas acostumbrado a vivir: Abrir un negocio propio conocido también como «autoempleo», si quieres puedes llamarlo «emprendimiento» para que se escuche de mayor estatus, aunque tu y yo sabemos que el verdadero emprendimiento, es otra cosa, algo que también los ricos son expertos en practicar, ya que han pasado por un proceso de aprendizaje especifico, que les orienta a buscar necesidades no satisfechas, en nichos poco explorados, con capacidad de pago y quienes esperan que su necesidad se resuelva de una manera óptima y sea para ellos fácil de obtener. Tu pondrás un negocio, relacionado con algo que te guste hacer y que «crees» que puede funcionar. Te vas a comprometer con una serie de gastos fijos, tales como alquiler, pago de servicios, empleados, etc. Fabricaras un producto o revenderás otro, pero en ningún caso podrás negociar mejores precios con tus proveedores, porque tu nivel de inversión no lo permitirá. Tu negocio propio no te dejara mucho tiempo libre, pero será como una «gota perenne» que te permitirá sobrevivir hasta que mueras. También podrás heredarlo a tus familiares, para que aprendan a hacer lo mismo que tu. Solo quiero advertirte que ellos corren el riesgo de fallar en la «nueva economía» porque son más jóvenes que tu y aun siguen estudiando la forma de vivir en la «era industrial». Con suerte conseguirán ingresar a algún «Sistema Educativo» que les prepare a ser empresarios y pensar como ricos, para que logren triunfar en la realidad que ya tenemos encima desde hace algunos años.
Espero haberte orientado con este sencillo manual para «sobrevivir» en la etapa de transición que estamos viviendo, entre la «era industrial» y la «nueva economía». Por cierto, para finalizar quiero contarte que estoy inscrito en una «Escuela de Negocios de la Nueva Economía», suena algo intimidante pero en realidad aprendemos una forma de pensamiento distinto, pensamiento de abundancia, generosidad y emprendimiento. Donde la meta no es «sobrevivir» únicamente, sino «generar prosperidad». Es una gran diferencia, tal vez por eso el nombre de «Nueva Economía». Te lo recomiendo para tu vida, no por el dinero que se puede obtener, sino por el cambio de mentalidad que te ayuda a alcanzar tus sueños y la libertad financiera. Libertad financiera. Esa capacidad de tener dinero y tiempo para disfrutar de lo que consigues con él. De corazón deseo que no necesites de este manual y que busques la educación que te hará realmente libre.
Escrito por: Javier España
Empresario de la Nueva Economía.
jjespana@gmail.com
