DIO — Evil or Divine (2003)

El viernes 13 de diciembre de 2002, se grabó este memorable concierto en el Roseland Ballroom de New York. Un registro inmortal del legendario Ronnie James Dio acompañado por una espectacular banda, “Evil or Divine” (2003) título tomado de la letra de su canción “The Last In Line” (1984), está disponible en audio y video.

Cada vez que me provoca escuchar la música de DIO este álbum es mi primera opción, pues además de ser la mejor actuación que conozco, cuenta con un sonido potente, claro y profundo. Quizás como video carezca de la espectacularidad y magnitud de “A Special From The Spectrum” (1984) o “Sacred Heart Tour” (1986).

Esos conciertos en Philadelphia son históricos y muestran las más grandes producciones de DIO en el punto más alto de popularidad en su carrera. Sin embargo este concierto en su New York natal también lo es, aunque fue en un lugar pequeño, la audiencia encendida por la calidad de la actuación de la banda y del propio Ronnie James, que mantuvo su voz en excelentes condiciones hasta el final, resulta en interpretaciones definitivas en mi opinión.

Existen tres obras maestras en el mundo del metal en las que participó Ronnie James Dio: “Rising” (1976) con la banda Rainbow, “Heaven and Hell” (1980) con Black Sabbath de la que se incluyen dos (2) canciones y como solista “Holy Diver” (1983) de la que se incluyen cuatro (4) canciones. Además tres (3) canciones de “The Last In Line” (1984), una canción de “Magica” (1996), tres (3) canciones de “Killing The Dragon” (2001) y dos (2) canciones de su repertorio con Rainbow. Aunque faltan otras grandes canciones lo esencial está aquí.

En sus setenta y nueve minutos (79:17) incluye quince (15) canciones y además un solo de guitarra de Doug Aldrich. En el video se incluye otra canción de “Magica” (1996), el mismo solo de guitarra y otro de batería de Simon Wright. Aunque se destaquen los solos de guitarra y batería, toda la banda presentó una actuación impresionante.

Por otra parte la resolución de video no es la mejor, pero vale la pena, pues un concierto extraordinario como este captura la atención, además la potencia es lo esencial al escuchar este tipo de música, suena más grande y mejor que cualquiera de sus grandes conciertos.

Ronnie James Dio escribió canciones épicas que relatan las infinitas batallas entre el bien y mal, con símbolos medievales y contemporáneos, otorgándole más importancia a la mente que a la espada. Se han convertido en himnos del Power Metal, Heavy Metal, Hardrock o quizás del Rock and Roll.