Dylan es Literatura

No es Dylan Thomas, es Robert Allen Zimmerman. El pasado 13 de octubre de 2016 le han otorgado por primera vez en la historia el Premio Nobel de Literatura a un músico. El inmortalizado es Bob Dylan. Este es de esos acontecimientos sin precedentes, que quizás abra la puerta para otros que escriben canciones.

No tengo ni un álbum de Dylan, lo cual parece ser una gran omisión. Pero varios de los que yo escucho, los tienen todos. Creo que como para mí es primero la música y después la letra, además no soy un fan del folk o quizás sea su voz. No logro sintonizar con los sonidos que emite, el mensaje me ha llegado a través del sonido de otros.

La primera canción de Dylan que me gustó fue “Knockin´ On Heaven´s Door” interpretada por Gun´s N´ Roses en 1990. Luego escuché a Jimi Hendrix con su interpretación de “Like A Rolling Stone” en el Monterey Pop Festival (1967) que vi en documental en MTV en los 90´s, infaltable su versión de “All Along Watchtower” que viene en su álbum “Electric Ladyland” (1968). 
Es a finales de los 90´s que me interesé en los primeros años de José Feliciano con RCA (60´s) me gustó su versión “Don´t Think Twice It´s Allright” y la de “Master of War”. Resulta que también tengo varias canciones de Dylan cantadas por Elvis Presley “I Shall Be Released”, “Don´t Think Twice It´s Allright”, “Blowin´ In The Wind”, “Tomorrow Is A Long Time”.

Guste o no, Dylan ha logrado algo que simplemente marca un hito en la música, un logro único al ser el primero en obtener el Nobel de Literatura. Por ello se ha desatado una polémica que confirma lo anterior. Han sido expuestos los argumentos que validan la escritura de una canción, empleando técnicas comunes en la escritura de un poema, un cuento o una novela.

No tratándose de un asunto de formas, sólo resta cuestionar el contenido. Siendo este un premio que ha sido acusado varias veces de tener un sesgo político, ya queda a juicio del que otorga el galardón, que también es cuestionado en su decisiones. Es pertinente citar al filósofo Karl Popper que dijo alguna vez: “Los artistas ya no son creadores, son propagandistas organizados como verdaderos partidos políticos”.

Por otra parte, sucesos como este permiten analizar aspectos del arte como forma de expresión, en el caso de la literatura es el arte de la palabra y la música es el arte de los sonidos. Si bien las palabras producen sonidos, la lírica como género literario simplemente no está en discusión, es decir que se habían tardado en otorgarle el Premio Nobel de Literatura, a un compositor de versos cantados, entre tantas formas me refiero a la canción. El que no puede optar es el músico que compone temas instrumentales.

Ojalá pronto vuelvan a reconocer el arte de aquellos que saben combinar las palabras con los sonidos, para expresar una idea, una emoción o un sentimiento. Ya tengo varios candidatos, inmediatamente pensé en Neil Peart de mi banda favorita Rush, pero hay otros que seguro llegarán antes, quizás uno de mis candidatos con mayor probabilidad de ser reconocido sea Sting, pero antes deberá llegar un Beatle. Candidatos en el idioma español, se me vienen a la mente Serrat, Sabina y Cerati.

Por cierto Sting en su autobiografía dice que escuchó de manera exhaustiva a Dylan y que memorizó largos fragmentos de su lírica, desde “The Lonesome Death of Hattie Carroll” hasta “Gates of Eden”. Grabó la canción “Girl From The North Country” para un tributo a Dylan.

Por otra parte Neil Peart en varias ocasiones, inclusive en su discurso cuando Rush ingresó al Rock and Roll Hall of Fame, citó a Dylan: “El más alto propósito del arte es inspirar. ¿Qué más puedes hacer? ¿Qué más puedes hacer por alguien que inspirarlo?”.

Peart en su libro “Traveling Music: The Soundtrack to My Life and Times” (2004) recuerda que mientras trabajaba en Lakeside Park en el verano de 1966 escuchó “Like a Rolling Stone” esa canción se convirtió en emblemática de aquel verano y aún viene a su transistor de radio mental algunas veces.

Finalmente Dylan es claramente un gran escritor y “Like a Rolling Stone” es su mejor canción, ha sido una de las más influyentes en el mundo de la música. Dylan dijo sobre ella “No fallé. Fue directa”. Terminaré citando al escritor y poeta danés Hans Christian Anderson: “Donde las palabras fallan, la música habla”.