La Jungla del Diseño: guía de supervivencia

Semana #1: Mentalízate. Se puede acabar eso de vivir sólo de lo visual

Cuando estudiamos diseño, todos lo creíamos: qué guay que voy a vivir de hacer esos chulos logos, flyers, webs, vídeos, etc. Hubo un tiempo en que aquello era totalmente cierto, pero hoy día estamos más cerca de tener que decir aquello de “fue bonito mientras duró”.

Siento ser quien os pinche la “burbuja de colores” en la que todos los de este sector querríamos vivir. El diseñador como “ejecutante puramente visual” quizá tenga sus días contados. He aquí por qué estoy convencido de ello: y, si miras a tu alrededor, verás “brotes secos” como evidencia de lo que aquí expongo:

  • websites que generan logotipos automáticos, o en los que freelances (dados de alta de autónomos, o no…) de todo el mundo se pelean por hacer un diseño a precio de risa
  • herramientas online y de móvil/tablet (gratuitas o muy baratas) que retocan las fotos con muy poco esfuerzo, y hasta te hacen collages automáticos —con su tipografía bien elegida y todo, incluida en el template
  • plantillas de página web que son una delicia visual, y que sabes que tus clientes no te pagarían jamás lo que llevaría diseñarla/codificarla a mano

…no sigo, para no aburrir, pero podría darte mil variantes de estos temas. La “comoditización del diseño” lo llaman. Nosotros lo podemos llamar “intrusismo 2.0 masivo”, “democratización del diseño”; o directamente soltar tacos y pestes de cómo están acabando con nuestro negocio, mentando a la madre que parió a quienes crean herramientas así. Da igual, no hay nada que hacer, y todos sabemos que eso está aquí para quedarse (o empeorar incluso).

La creciente “lowcostización” en esta España nuestra ha sido un catalizador de este cambio. Sólo te queda venderte a clientes extranjeros, haciéndote “exiliado 2.0” desde aquí, o hacerte a la idea de que vas a tener que hacer caso a la frase de: “si no puedes con ellos…” y utilizar tú mismo plantillas, proveedores baratos y herramientas de diseño “precocinado”, si quieres llegar a cubrir los exiguos presupuestos de tus clientes.

Pero como no todo es quejarse y bajar los brazos, te propongo una cosa: a lo largo de unas cuantas semanas, voy a darte alternativas. Fáciles NO, olvídate de eso. Que no requieran “cambiar el chip”, invertir tiempo/dinero, o formarte más… tampoco. Lo fácil murió en el 2007 cuando llegó la crisis, ahora queda “currárselo” y reinventarse cada cierto ciclo de años. Que si te quedan 30 “tacos” para la jubilación, calcula que te queden tres/cuatro ciclos de reinvención profesional, una cosa así…

Hoy empiezo con una primera idea:

Hay vida fuera de lo gráfico

Cada vez me encuentro más con casos en los que a los diseñadores les ponen en puestos que necesitan un pensamiento fuera de lo visual, y hay gente que no se ve ahí… pero que se piden perfiles con estas habilidades, cada vez es más cierto.

Puestos en los que les vendría bien gente que aporte ideas en campos como:
• SEO y Publicidad online (Marketing)
• Comunicación y redacción (Naming, Copywriting)
• Venta online (eCommerce)
• Desarrollo de proyectos (Growth hacking)
• Contenidos online y en Redes Sociales (Branded Content)
• Diseño de productos y servicios (Service Design)
• y otras de futuro (UX, Analista de datos, etc.)

Claro, me vas a decir… pues quien los necesite, que contrate esos perfiles. Pero oye, muchos proyectos y empresas (por lo menos en ciudades medianas/pequeñas) no tienen dinero para incorporar (o contratar en freelance) a gente para todas esas disciplinas a la vez.

Pero SÍ estarían dispuestos a pagar (y hasta contratar) a un Diseñador con iniciativa y ciertas ganas de moverse —temporalmente al menos— a echar un cable en áreas que contribuyen directamente a conseguir resultados y ventas. Por lo menos hasta que la cosa crezca y quizá puedan meter a alguien (¿podrías ser tú?) a encargarse de esos temas.

Recuerda esto que te digo: ¿cómo le demuestras a un cliente que tu diseño le ha hecho vender más? Es harto complicado, ¿a que sí? ¿Cómo le demuestras que un AdWords le ha conseguido suscriptores, donaciones, ventas, etc.? Con pruebas fácticas, datos y estadísticas reales… ¿Conclusión? A veces no valoran tanto lo visual porque no existe una conexión tan “directa” entre tu trabajo y sus resultados.

¿Por qué renunciamos a movernos (aunque sea como complemento a lo que hacemos) a áreas que se valoran, que nos completan a vista de nuestros clientes, y que están directamente relacionadas con esos resultados? 
Porque “lo nuestro es lo visual”. Ya…

¿Pues quieres saber una cosa? Que con ese enfoque (ójala me equivoque) cada vez tendremos más competencia, aportaremos menos valor a los ojos de nuestros clientes, y quizá hasta tengamos un día que abandonar el oficio (Dios no lo quiera, pero…).

Pensar es pensar, no tiene por qué ser visualmente

Cada vez más entrevistados en revistas como Gráffica (véase el número 1 de este año, sobre el futuro del Diseño) insisten: nos pagarán por pensar, sea visualmente o no. Nos pagarán por dar soluciones, por aportar a que sus proyectos se asienten y crezcan. Por fidelizar clientes, mejorar lo que pueden cobrar, por ayudarles a vender fuera… ¿me sigues?

NO nos pagan tanto por hacer buen diseño. Si no podemos aportar ideas y conceptos globales (que luego reforzaremos con lo gráfico, claro que sí) que consigan objetivos, no nos haremos ni tan útiles, ni mucho menos imprescindibles.

Un ejemplo “extremo”: si mañana muchas interfaces se llegaran a controlar por voz, tipo Siri/Google Voice/Cortana, ¿qué futuro espera a tanto diseñador puramente visual? Si no habrá tantas interfaces gráficas… chungo, ¿no? Pero si eres un pensador de soluciones más allá de lo visual, ya estarás pensando cómo aplicar esa tecnología a distintos aparatos e interfaces, y tu amplitud de miras como “solucionador de problemas” te seguirá abriendo puertas.

[Referencias: qué piensan Oriel Armengou o Enric Jardí del futuro del Diseño]

¿Y ahora qué?

Ahora llega el momento en que te pongo unos “deberes” para esta semana. Busca en Internet todos esos téminos y profesiones que he citado antes. Mira a ver de qué van. Piensa en qué te gustaría desarrollarte de todas ellas.

Y vete mentalizándote: de que de aquí a unos pocos años, debes ir incorporando alguna de esas habilidades a tu arsenal profesional. Incluso especializándote en ellas.

Si tienes algún proyecto en el que puedas “rodarte” sería un buen inicio porque ya sabes: la mejor manera de aprender, es poniéndote a hacer algo relacionado. O empieza por hacerlo para ti mismo, en tu propia web, o la de tu empresa.

Pon iniciativa: propónte para encargarte, poco a poco, de temas de ese tipo. Aporta ideas donde estés, fuera de lo visual. Interésate por esas áreas, y vete buscando blogs, canales de Youtube, cursos, etc.

No te lo digo por fastidiar. Es convencimiento personal: creo que, o damos pasos para expandir nuestro perfil, y conseguir una visión más global de lo que está pasando alrededor, o en unos años podemos estar bastante en «fuera de juego posicional» por no movernos más allá del “diseño gráfico”*.

…Y no quiero que eso nos pase, ni a ti, ni a mí, ni a nadie.

*Para mí “diseño gráfico” es un término obsoleto, que incluso nos limita mentalmente. En esta era digital, creo que ya deberíamos ser todos “diseñadores visuales” y aportar sabiduría gráfica a cualquier tipo de dispositivo o soporte, estático o animado.

Y ahora también, ya se está hablando muchísimo del “Design Thinking” como un concepto más minimalista aún: "Diseño es lo que une a la creatividad con la innovación. Dar forma a las ideas para que consigan ser prácticas y crear propuestas de valor para los usuarios o clientes. El Diseño puede definirse como aplicar creatividad para una llegar a una finalidad específica." 
Mira si no da para temas diversos, y cuánto nos limitamos por no adoptar definiciones más amplias de la palabra…

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