#11
365 Días Escritos
Jul 24, 2017 · 1 min read
La noche hace eterna cada hora,
en la que tu rostro acecha mi memoria
y en el vacío,
intento acariciar tu piel
y rozar tus labios,
me estremezco y condeno mi existencia,
al estar tan lejos tuyo,
y muero de sed en silencio.
Grito tu nombre en el silencio más profundo,
esperando que su eco me devuelva un beso tuyo
y en esta pesadilla,
tu sonrisa, que es veneno y es antídoto,
es la razón por la que escribo todo esto
y sé que de esta pesadilla
prefiero no despertar
aunque muera de sed en silencio