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365 Días Escritos

Del silencio, surjo como un fiel admirador,
quien te atesora como a una obra de arte,
memorizando cada detalle de tu piel y color.

Mi museo te ha guardado en la oscuridad,
de quien no quiere compartir tu perfección.
Me reconozco un mendigo de tu piedad,
cautivo, espero un suspiro de tu corazón.

Muero en silencio, muero en tu voz.