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Evaluar las capacidades IT de una organización sanitaria

Y además; IA que beneficie al paciente, regular el acceso a nuestras historias clínicas, hospitales con startups, el paciente y los sistemas de salud, y dos informes sobre el desarrollo digital y la innovación en Europa.

NHS Digital es el proveedor de tecnología, información y datos que da soporte a los servicios de salud y sociosanitarios del NHS. Hace unos meses realizó una revisión para identificar y valorar su capacidad para ser más ágil y moderna y poder cumplir sus compromisos organizativos. Han enfocado sus objetivos hacia cuestiones tan interesantes como modernizar su modelo de entrega de servicio, transformar el modelo de relación con clientes y proveedores, mejora de la gobernanza, de la gestión de la demanda, etc.

Y entre las capacidades que examinaron se incluyen las áreas de arquitectura técnica, ciberseguridad, análisis de negocio, clínica, comercial, ingeniería de software y data management. Un documento muy interesante que puede servir de ejemplo para el área de tecnología de cualquier organización sanitaria.

Fit for 2020 — Report from the NHS Digital Capability Review


De la entrevista a Peter Bentley (escritor y científico de datos de la University College London) en la revista ‘Salud Digital’ me ha interesado la frase

“En mi opinión la IA puede ayudar a conocer lo que está pasando en el paciente, de eso es en lo que podemos beneficiarnos. No estoy sugiriendo que podamos reemplazar a los médicos, lo que proponemos es que podamos tener herramientas más inteligentes para permitir que los médicos entiendan las cosas con más detalles de los que tenían anteriormente; para conocer lo que falla en el paciente.”

Me parece un acercamiento tecnológico y coherente con el estado actual de la Inteligencia Artificial.


Respecto a artículos de opinión, me ha llamado la atención el punto de vista descrito en el artículo “El acceso a la Historia Clínica propia” donde se plantea si el aumento de peticiones de historias clínicas por parte de los pacientes puede ocasionar un problema de carga de trabajo y de recursos tecnológicos. El autor considera que aunque los pacientes tenga el derecho de acceso, cuando las solicitudes de copias son desmesuradamente elevadas (y parece existir una tendencia en aumento) se debería informar de las dificultades y esfuerzo por su recopilación, más si cabe contemplando la ley de Autonomía del paciente que permite que el profesional médico restrinja sus anotaciones subjetivas y las que afecten a terceros.

Un texto muy interesante.


Como siempre buscando miradas y aspectos de interés de lo que se hace en el mundo de la salud digital, me he encontrado con una iniciativa del Cedars-Sinai de Los Ángeles que ha creado una aceleradora de startups. El motivo es que ellos no están preparadas para crear aquellas herramientas tecnológicas que necesitan y tampoco pueden esperar a la iniciativa de la industria, así que acogen startups que reciben una inversión de entre 20.000$ y 100.000$ a cambio de un porcentaje de participación y trabajan junto a ella mentorizando para logar los proyectos pilotos que funcionen directamente en el sistema de salud. Promete.


Esta semana recomiendo dos entradas del blog ‘Hablando de esalud’ y ambas con el paciente como punto de atención. ¿Se tiene en cuenta la opinión del paciente para mejorar el sistema de salud?

Y ¿Podríamos evitar que los pacientes viajen a lo largo de nuestros procesos sanitarios con un papel en la mano?


Y englobado en la ola tecnológica que afecta a todo el planeta, más allá del ámbito sanitario, destaco dos informes. Por un lado el ‘Digital Planet 2017sobre las condiciones del desarrollo digital de los países. Un esquema comparativo donde se observa su competitividad digital de los países bajo cuatro factores: las condiciones e infraestructura tecnológica, las condiciones de la demanda tecnológica, el entorno institucional y la innovación.

España se encuentra encuadrada en lo que denominan “Alto equilibrio de confianza” ya que cuenta con usuarios con un comportamiento digital comprometido y un entorno general de confianza.

Y por otro lado el ‘European Innovation Scoreboard’ que ofrece un análisis comparativo del rendimiento de la innovación en los países de la UE, otros países europeos y resto de países. El informe evalúa las fortalezas y debilidades de los sistemas nacionales de innovación y ayuda a los países a identificar las áreas que necesitan mejorar.

La situación de España ni mejora ni empeora, pero nos encontramos por debajo de la media europea. Un suspenso que se analiza aquí