“EL CICLÓN, EL CICLÓN”

5 días durmiendo con la camiseta puesta; pelotazos en pleno living al grito de “¡¡¡goool de Buffarini!!!”; pedidos de alcochado, remera, billetera y llavero Cuervo hicieron que finalmente volviéramos juntos a la cancha.

Juan (39 recién cumplidos) y Joaquín (4 pero”ya casi tengo 5") fuimos hasta el Gasómetro a festejar el día del niño juntos.

Nos acomodamos en la Norte. Arrasamos con los caramelos que llevamos y a los 26 estallamos juntos en un abrazo interminable. “Gol de San Lorenzo Papi!!”.

Obviamente jamás le conté que nos empataron: la máxima dice que San Lorenzo SIEMPRE gana.

Nos fuimos contentos a tomar una Coca porque vamos ganando (aunque ese pibe de apellido difícil nos empató en el último tiro del primer tiempo).

Segundo Tiempo: Iron Man tomaba protagonismo y ya el partido me interesaba a mi solo.

Me saqué con el juez: “¡¡¡cobra penal la puta que parió!!!”. Pisé mal y rodé para abajo. Ahí me di cuenta que debía cambiar mis hábitos en la tribuna. Al menos hasta que Joaco sepa manejar y me pueda llevar quebrado a casa.

“GOOOOLLLLLL….DE SAN LORENZO” Lo fui a abrazar tenía más cara de asustado que Larreta cuando le empezaron a contar los boca de urna (“es que gritaron muy fuerte Papi…”.

Nos volvimos a abrazar y emprendimos la vuelta al auto.

“Me gustó ir a la cancha con vos Papi. Me gusta San Lorenzo.

A mi me hiciste el tipo más feliz del mundo enano hermoso. Feliz día del niño….para mi.

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