Los pillos de AEDE se topan con Google

Aclaremos desde un principio. La Asociación de Editores de Diarios Españoles -AEDE- son unospillos. Unos pillos según la segunda acepción del diccionario de la RAE: son sagaces, astutos, y lanueva Ley de Propiedad Intelectual es fruto de esa sagacidad y astucia.

La historia es la siguiente:

La AEDE, es decir, los miembros que la componen, medios impresos españoles, pierden dinero. Mucho dinero. El culpable, según ellos, es Internet, Google, los medios online. Ya no venden tantos periódicos en los quioscos ni tienen tantas suscripciones y las marcas ya no invierten tanto en publicidad en medios impresos. Las marcas cada vez invierten más en internet en esos mismos medios, pero en la versión online, pero pagando por CPA (Coste por Acción). Esto supone que si yo pongo un banner en un medio online y nadie pincha en ese banner (o la acción que se haya pactado…) el medio no cobra.

Los medios de comunicación -no todos- pierden dinero. Mucho. Y saben que Google gana mucho dinero. Mucho. Y se creo una LPI en contra de Google, aunque el buscador estaba dispuesto a negociar.

Los antecedentes de Alemania, Bélgica y Francia

Y ahí entramos en el terreno del lobby -para eso están las asociaciones, para presionar a los legisladores a favor de sus intereses- y en cómo se conforma la nueva Ley de Propiedad Intelectual que entrará en vigor el próximo 1 de enero de 2015.

En Alemania, se creó una tasa parecida en 2013, pero no tenía el carácter obligatorio de la española. Aquí en España si Google publica noticias en Google News tiene que pagar sí ó sí. En Alemania, el medio puede elegir si Google le paga o no. En Alemania, Google sólo retiró de su buscador de noticias a aquellos medios que quisieron cobrar esa tasa. La consecuencia fue, por ejemplo, que el gigante editorial Axel Springer dio marcha atrás tras perder el 40% de su tráfico en el buscador y el 80% en Google News.

Pero la AEDE creía en su sagacidad y astucia y logró que la LPI incluyera la irrenunciabilidad del canon. En su artículo 32*. Así, pensaban legisladores y lobistas, Google no tendría más remedio que pagar.

Quisieron que en España no pasara lo mismo que en Alemania, que, aunque la LPI más restrictivas de Europa, imponiendo tasas incluso por enlazar, hizo la salvedad antes expuesta y que sólo afectara a grandes editores, permitiendo que particulares, blogueros y asociaciones pudieran enlazar y mostrar contenidos sin tener que pagar.

En Alemania, la mayor parte de los medios dieron permiso a Google para seguir usando sus contenidos de forma gratuita en Google News. Alemania seguía así el camino que inició Bélgica y Francia.

Porque en Bélgica hubo un conflicto legal. En 2011, ante una demanda de varios medios belgas presentada 5 años antes, Le Soir, La Libre Belgique o La Derniere Heure, un juez prohibió que Google difundiera textos y fotografías de dichos medios sin el consentimiento previo de estos. El resultado: A finales de 2012, el buscador y los medios belgas negociación tras 6 años de juicios y apelaciones. Los periódicos volvieron a Google News y Google no paga a la prensa belga por enlazar sus contenidos. Eso sí, de la negociación surgieron acuerdos de colaboración entre Google y los medios belgas para aprovechar mejor sus servicios.

Francia: Google paga 60 millones de euros para un fondo de ayuda a los medios

En Francia, tras años de tribunales y negociaciones, los medios franceses y Google llegaron a un acuerdo en febrero de 2013. Google desembolsó 60 millones de euros para un fondo que invierte en innovación en los medios y ayudas para la transición digital. De esta manera Google evitó una tasa.

En Alemania, Francia y Bélgica hubo conflicto, denuncias, negociaciones que duraron años, pero al final llegaron a un acuerdo.

Los españoles nos creemos más listos que nadie. Hemos creado una Ley de Propiedad Intelectual que parecía que enjaulaba a Google y le obligaba a pagar.

El resultado es que Google cerrará Google News el 16 de diciembre en España, pero también dejará de enlazar a medios españoles en los otros países donde está Google News -más de 70. El tráfico hispanohablante del continente americano también se va a perder en parte.

Desastre

Un desastre. Para los usuarios, que dejarán de tener un servicio gratuito increíble; para los propios medios, que perderán tráfico, lectores e ingresos publicitarios. Y para España que en lugar de mirar al siglo XXI, permanece anclada en un siglo XX en el que lo importante eran los contactos, las influencias, las amistades.

No, señores. Estamos en el siglo XXI. La innovación, lo digital, la tecnología ya está moviendo al mundo. Si España no se sube a ese carro volverá a perder el tren de la nueva revolución digital, como ya perdió el tren de la primera revolución industrial o el tren del plan Marshall.

Y muchos españoles se irán a innovar a otros países. Ya lo dijo Ricardo Galli, fundador de unos de los mayores agregadores de noticias del mundo: Menéame. Galli, un lujo para una España que persiste en los viejos modelos.

Un desastre. No es de extrañar que ell 53% de los jóvenes confiaría sus ahorros a Google o Facebook antes que a un banco, según según el índice Millennial Financial Knowledge (MFK) elaborado por la ‘startup’ española Keepunto, en el que se pone de manifiesto que el 76% de los encuestados no se fía de las actuales entidades financieras.

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*Artículo 32. Citas y reseñas e ilustración con fines educativos o de investigación científica.

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