1998

Juegas Ocarina of Time porque es lo que debes hacer. Porque en la tele salen comerciales de Mirinda en los que aparece Link. Porque acaba de salir Super Smash Bros. y qué gran campo de batalla es Hyrule Castle. Porque recuerdas vagamente que una vez jugaste The Legend of Zelda en tu NES, que en realidad era un Famicom porque los videojuegos son caros y para tu familia era más barato comprar la versión japonesa y barata pero le dices NES porque en tu escuela te molestan porque saben que tu papá se dedica a revender ropa que compra en Tepito y te preguntan por qué compras cosas caras si tu familia no tiene ni para que uses el uniforme oficial de la escuela y te pegan en la mano cuando de tu bolsa sacas las monedas que tienes para comprar una Mirinda en la cafetería y te dicen «recoge tu morralla» y lo haces porque no sabes más, y te maravilló que nunca entendiste qué hacer en ese mundo laberíntico que es Hyrule. Porque aunque nunca terminaste The Legend of Zelda hay en ti una sensación nueva de querer explorar mundos que conociste en 8 bits y Ocarina of Time es 3D y aún no lo sabes pero Mario 64 cambió todo. Porque pones Ocarina of Time, ves a Ganondorf y te das cuenta de que es la primera vez que sientes miedo en un videojuego. Porque eso es Hyrule.