La lucha del Urquiza

El Cine Teatro Urquiza, ubicado en Avenida Caseros 2826, en Parque Patricios, se fundó en mayo de 1921 y durante más de 50 años tuvo la presencia de grandes figuras del espectáculo en su escenario como Carlos Gardel, Tita Merello y Aníbal Troilo, entre otros. Pero sus épocas doradas terminaron hace algunos años cuando la sala se abandonó y quedó deteriorada con una amenaza de demolición latente.
Desde agosto de 2013, los vecinos del lugar se unen para luchar por su recuperación, ya que lo consideran un patrimonio arquitectónico, cultural y parte de la identidad barrial. También reclaman que se cumpla la Ley 4104 que dice que en caso de destrucción total o parcial de la sala teatral debe construirse otro con sus mismas características. El vocero de la agrupación vecinal, Octavio Martín, explica que se defienden con esta ley ante la amenaza de demolición del Cine Teatro para construir una torre de oficinas.

En julio de 2014 se promulgó, acorde a la Ley 449 del Código de Planamiento Urbano que establece pautas para el cuidado de edificios comprendidos en un territorio delimitado, una “Protección Estructural” que sigue en vigencia y consiste en resguardar el exterior de un edificio con valor histórico, arquitectónico o simbólico.
Al ser consultada, la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos indicó que el teatro contiene valores a nivel barrial y local, por lo que debería instarse su protección en el marco de la legislación vigente en la Ciudad de Buenos Aires. Por otro lado, la titular del juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario Nº7, Lidia Lago, resolvió desestimar un amparo presentado por los vecinos el 10 de noviembre de 2015, según publicó el medio El Destape. Lago se apoyó en el Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales (CAAP) que sostiene: “El teatro no acredita valores patrimoniales que ameriten propiciar su protección a través de la catalogación luego de haberse realizado el estudio técnico de acuerdo a los criterios de valoración dispuestos en el Código de Planeamiento Urbano en el art. 10.3.2”. Asimismo, avaló el proyecto de la sociedad propietaria del lugar.
La empresa dueña del terreno, Establecimientos Campana, planteó que la demolición no será total, sino que “preservará la fachada de lo que alguna vez fue el Cine Teatro, la única parte del edificio que posee verdadero valor histórico”, y construirá detrás de ésta un edificio nuevo con una pequeña sala con acceso independiente en la planta baja, que pueda ser utilizado por la comunidad.
En lo que va de estos tres años de pedidos a las autoridades para que se hagan cargo y le encuentren una solución a ésta problemática, los vecinos no recibieron ninguna respuesta, aunque eso no hace que bajen sus brazos y dejen de luchar. Su página de Facebook sigue activa, organizando reuniones vecinales para tratar el tema y creando una solicitud de firmas mediante la organización Change, para la protección del teatro que le será enviada al jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, cuando llegue a 7.500 firmas.
La opinión de los vecinos
“Me parece perfecto que se haga una torre de oficinas en el lugar, mientras más gente haya en el barrio a mi me ayudaría con las ventas. Sin embargo para mucha gente arruinaría la zona”, comenta Franco, empleado de una zapatería cerca del Cine.
“Que se deje el conflicto de lado y se haga lo que se tenga que hacer ya que esto no nos trae nada bueno porque hay dos locales cerrados y la calle está muerta”, manifiesta Mariana, dueña de la zapatería.
“Su destrucción dañaría el patrimonio histórico y cultural de la Ciudad y del barrio ya que es uno de los pocos cines que quedan en pie, un símbolo representativo del lugar que lamentablemente, ha sido abandonado” ,opina Sebastián, dueño de la librería contigua al lugar.
