“Si repites una mentira lo suficiente, se vuelve política.”

No creo en la hipótesis del fraude

La opinión de un venezolano sobre los resultados de las elecciones de Gobernadores

Si eres fan de la MUD o fiel creyente de teorias conspirativas dictatoriales, no leas esta publicación. En serio. Ya que sólo plasmaré opiniones de un venezolano que está obstinado del régimen instaurado en Venezuela. Cumplí con advertirte.

Si te muestro esto:

y luego te pregunto:

¿Votarías en las próximas elecciones a favor de la MUD?

Seguramente, si estás en contra del régimen, dirías que sí. Claro que votarías. ¿Quién no votaría si tiene la victoria asegurada?

Ahora déjame mostrarte esto otro:

y permíteme preguntarte:

¿Votarías en las próximas elecciones a favor del PSUV?

Si eres un “revolucionario” de corazón, seguramente dirías que sí. ¿Cómo no votar si la victoria está asegurada?

Ahora déjame repetirte la primera pregunta:

¿Votarías en las próximas elecciones a favor de la MUD?

Probablemente sí pero no con el mismo entusiasmo. Sabes que algo no está bien, los números no te benefician, las proyecciones del contrincante, por alguna “extraña razón”, ahora son mucho mejores que las tuyas. Por tal motivo, te preguntas cosas como:

¿será que ellos son más?
¿será que están mejor organizados?
¿será que habrá votantes de un sector que se pasaron al otro sector?
¿será que hicieron trampa?

La rabia y angustia desborda tu mente hasta que te topas con esto:

Es allí cuando vuelvo a repetirte la primera pregunta:

¿Votarías en las próximas elecciones a favor de la MUD?

Apostaría que el entusiasmo por votar es menor. Muchísimo menor. Y razones hay. No sólo te habían dicho que los números no estaban a tu favor, sino que ahora te dicen que el arbitro está parcializado — en tu contra. Medirse así es absurdo, pero no importa, tu opinión no importa. No eres tu quien tomará la decisión de efectuar las elecciones. Los líderes en quienes confiamos la tomarán.

La estrategia de los líderes es ir a elecciones bajo la premisa de que somos mayoría. Sin especificar muy bien como sortearemos la desventaja, vamos a elecciones y pasa esto:

Lo primero que se escucha decir es que hubo fraude… que nos hicieron trampa. Pero decir que te hicieron trampa y no tener pruebas, es tan tonto como decir que vas a ganar mucho dinero sin trabajar.


¿Por qué siempre que perdemos decimos que hubo fraude?

Con ésta interrogante no quiero insinuar que participamos en un proceso justo, NO. Sólo quiero saber por qué argumentamos lo más fácil. Por qué en lugar de decir eso, no nos cuestionamos cosas como:

¿Por qué ir a elecciones justo después de evidenciarse que el rival hace trampa?
¿Será la evidencia de la trampa la razón por la cual muchos no fueron a votar?
¿Por qué el mensaje de los líderes NO se adaptó a la desesperanza del elector?
¿Por qué si los líderes dicen que hay dictadura, dejan que la dictadura sea el árbitro?
¿Qué ganamos al participar en elecciones en estas condiciones?

No quiero cuestionar las razones que tienes para pensar que hubo fraude, ni mucho menos darle respuesta a todas las interrogantes que acabo de presentarte, sólo quiero decir que existe una razón evidente y probablemente sea culpable de todas nuestras derrotas. Una razón que siempre ha existido. Una razón que tiene más que ver con quienes nos dirigen, que con quienes nos adversan. Para mi esa razón es liderazgo.

El liderazgo puede transformar una lucha que parece imposible, en un acto de relevancia histórica — o una victoria segura en un regalo para el adversario. Es el liderazgo el que debe tomar las decisiones difíciles, decisiones que nos permitirán salir de esta dictadura. Porque hasta que nuestros líderes no decidan luchar seriamente contra ella, Venezuela seguirá sumergida en la misma locura.

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